El nuevo puente basculante sobre el río Ozama no será simplemente una carretera colocada sobre el agua. Su construcción combinará enormes pilotes enterrados en el terreno, estructuras de concreto y acero, un tramo móvil accionado mediante equipos mecánicos y sistemas especiales para protegerlo de las embarcaciones que navegan por el río.
Eso es lo que muestran los documentos técnicos y económicos presentados para la obra adjudicada al Consorcio Constructor Río Ozama por RD$4,571 millones.
La contratación contempla el diseño, construcción, montaje y puesta en operación del puente, incluyendo componentes civiles, mecánicos, electromecánicos, eléctricos y electrónicos, además de la adecuación de su entorno.
Pero, ¿cómo se construye algo así?

Todo comienza debajo del agua
La primera parte importante prácticamente no será visible cuando el puente esté terminado.
La estructura necesitará cimentaciones capaces de sostener su peso y resistir el movimiento del agua, el tránsito de vehículos y las fuerzas que genera la apertura del puente.
Para eso se utilizarán pilotes tubulares de acero.
Un pilote puede imaginarse como una enorme columna que se introduce profundamente en el terreno para encontrar una base suficientemente resistente.
La propuesta económica contempla pilotes tanto en tierra como dentro del río y algunos alcanzarían profundidades de hasta 64 metros.
Sobre esas cimentaciones se levantarán los estribos y las pilas que sostendrán el resto de la estructura.
Una parte será fija
El puente tendrá sectores que permanecerán siempre en la misma posición.
La propuesta distingue específicamente una superestructura correspondiente al tramo fijo.
Allí se utilizarán elementos de concreto hidráulico, acero de refuerzo, acero de presfuerzo y componentes prefabricados.
Sobre esa estructura se colocará finalmente la superficie por donde circularán los vehículos.
También serán instalados parapetos metálicos, juntas de expansión y sistemas de drenaje.
Las juntas son importantes porque un puente no permanece completamente inmóvil. El calor, el peso de los vehículos y otros factores hacen que los materiales se expandan o contraigan ligeramente. Esas piezas permiten pequeños movimientos sin afectar la estructura.
La parte que se moverá
La gran diferencia frente a un puente convencional estará en el tramo basculante.
“Basculante” significa que una parte de la estructura puede cambiar de posición.
En este caso, el presupuesto identifica un “sistema de ascenso y descenso del tablero de la superestructura mecanizada”.
El tablero es, en términos sencillos, la parte del puente sobre la cual estarán los carriles.
Por tanto, una sección del puente contará con equipos que permitirán levantarla y volverla a colocar en su posición para permitir alternativamente el paso de vehículos y la navegación por el río.
Solo la fabricación y suministro del sistema de ascenso y descenso tiene presupuestados unos RD$332 millones.
Su instalación representa otros RD$36.2 millones y la puesta en funcionamiento y las pruebas rondan los RD$10.7 millones.
En conjunto, el sistema basculante supone aproximadamente RD$379 millones de la propuesta económica.
Acero para la parte móvil
La sección que deberá levantarse necesita características distintas a las de las partes completamente fijas.
Los documentos incluyen acero estructural para el tramo móvil, además de concreto, pavimento y otros elementos necesarios para completar el tablero.
El reto será que esa sección tenga suficiente resistencia para soportar el tránsito cotidiano, pero al mismo tiempo pueda ser movida mediante los equipos mecánicos previstos.
Proteger el puente de los barcos
Construir dentro de un río utilizado por embarcaciones también obliga a proteger las estructuras que sostendrán el puente.
Por eso el proyecto incorpora defensas marinas.
Pueden compararse con enormes protectores colocados alrededor de determinadas partes del puente para absorber o reducir los efectos de un posible impacto de una embarcación.
La propuesta contempla distintos tipos de defensas y destina alrededor de RD$288 millones a los dispositivos de protección de la estructura.
Luces, señales y electricidad
Una vez levantada la estructura principal, todavía faltará una parte considerable del trabajo.
El puente necesitará electricidad para sus sistemas, iluminación para el tránsito y señalización para organizar la circulación.
El presupuesto incluye postes, luminarias, conexiones eléctricas, sistemas de puesta a tierra y materiales preparados para trabajar en un ambiente donde la humedad y la corrosión son factores permanentes.
También se instalarán señales verticales, líneas divisorias de carriles, elementos reflectantes e indicadores para obstáculos.
El alumbrado general tiene asignados alrededor de RD$14.9 millones dentro de la propuesta económica.
No termina cuando circulen los primeros vehículos
La responsabilidad incluida en la oferta tampoco acaba inmediatamente después de terminar la construcción.
La propuesta económica contempla una partida de aproximadamente RD$70.8 millones para el mantenimiento de la estructura durante 36 meses.
Ese período de tres años corresponde al mantenimiento y no al tiempo que tomará construir el puente.
Los documentos entregados hasta ahora indican que el consorcio presentó un cronograma de ejecución como requisito de la licitación, pero ese calendario constructivo específico no aparece reproducido en los expedientes examinados.
De una orilla a la otra
El informe económico establece que el nuevo puente conectará la avenida del Puerto con la avenida Malecón, en Villa Duarte, y sustituirá al actual puente flotante.
La obra estará a cargo del Consorcio Constructor Río Ozama, integrado por Antillean Construction Corporation, Tradeco Infraestructura y Pontix Ingeniería y Construcción. Fue el único oferente que participó en la licitación.
Cuando esté terminado, lo que verá un conductor será esencialmente una vía sobre el río.
Debajo y alrededor de ella, sin embargo, habrá decenas de elementos trabajando juntos: pilotes enterrados profundamente, concreto, acero, motores y sistemas mecanizados, electricidad, iluminación, defensas contra embarcaciones y una sección diseñada para moverse cuando sea necesario abrir el paso por el Ozama.
Fuente: Actualidad





