La escritora británica J.K. Rowling asegura que seguirá defendiendo los derechos de las mujeres frente al activismo trans y financiando acciones legales para protegerlos, pese a haber recibido en los últimos años «una avalancha de amenazas de muerte, violación y tortura».
La autora publica este miércoles un nuevo ensayo, seis años después del que dedicó al mismo asunto, en el que denuncia que las mujeres siguen sufriendo acoso y represalias por defender los espacios exclusivos para ellas.
Rowling repasa las iniciativas que ha puesto en marcha desde entonces, entre ellas el centro Beira’s Place de atención a víctimas de violencia sexual en Edimburgo (Escocia), y un fondo para ayudar a sufragar los gastos judiciales de quienes luchan por sus derechos.
La escritora sostiene que el activismo trans dominante es «elitista hasta la médula» y que sus consecuencias recaen especialmente sobre las mujeres con menos recursos, mientras que las más privilegiadas apenas se ven afectadas e incluso, dice, pueden beneficiarse de él.
Rowling dice sentirse «conmocionada y asqueada» por las mujeres, entre ellas políticas y figuras de los medios de comunicación, que, en su opinión, vilipendian a otras por intentar conservar sus derechos, incluidos los espacios reservados a ellas a los que, insiste, no deberían acceder los hombres que se identifican como mujeres.
Postura
La autora niega que su postura implique rechazar los derechos de las personas trans y reconoce que hay personas trans vulnerables que deben recibir ayuda y protección, pero sostiene que eso no debe hacerse a costa de los derechos que tanto ha costado conquistar al sexo femenino.
Rowling, quien afirma haber sido víctima de violencia doméstica y agresión sexual, defiende que las mujeres necesitan espacios separados para preservar su intimidad y seguridad, especialmente tras sufrir una agresión sexual.
«No porque odiemos a las personas trans, no porque queramos verlas muertas», escribe, sino porque, a su juicio, las mujeres y las niñas «tienen necesidades específicas que los hombres no tienen, aunque se identifiquen como mujeres o hayan tomado hormonas».
- «Seguiré alzando la voz, seguiré utilizando mi dinero para ayudar a mujeres que de otro modo no podrían permitirse acudir a los tribunales», concluye.
Fuente: Revista





