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Santiago Schnell renuncia a la Universidad de Dartmouth tras investigación por uso de IA

El académico venezolano dejó su cargo tras una investigación que cuestionó el uso de IA en sus publicaciones.

Santiago Schnell renuncia a la Universidad de Dartmouth tras investigación por uso de IA
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Santiago Schnell, un académico católico y una de las voces emergentes que promueven una reforma de la educación superior en Estados Unidos, renunció a su cargo de rector académico del Dartmouth College tras una investigación sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en sus artículos publicados.

En un correo electrónico enviado a los estudiantes y difundido el miércoles por The Dartmouth, publicación estudiantil de la universidad, la presidenta de la institución, Sian Leah Beilock, confirmó que Schnell había presentado su renuncia y que dejaría la universidad.

La decisión se produjo después de que un comité independiente integrado por profesores determinara que Schnell podría haber incumplido las políticas universitarias al utilizar herramientas de inteligencia artificial en algunos trabajos académicos y artículos de divulgación sin informar debidamente a las publicaciones correspondientes.

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Beilock anunció que Dartmouth contará con un rector académico interino hasta 2028.

La noticia sorprendió a varios académicos católicos, incluidos algunos que habían cuestionado el aparente uso de IA por parte de Schnell. El caso vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que plantea la rápida incorporación de estas herramientas en la escritura profesional, especialmente en el ámbito universitario.

“Obviamente, estoy en contra de la escritura con IA. Y, sin embargo, esto me ha dejado desconcertada”, expresó en redes sociales Jennifer Frey, filósofa católica de la Universidad de Virginia.

La académica cuestionó que la universidad haya tomado una decisión tan contundente cuando todavía existe incertidumbre sobre las normas que deben regular el uso de estas tecnologías en la educación superior. También recordó que Dartmouth ha promovido activamente su incorporación para evitar quedarse atrás.

Una figura católica que promovía la reforma universitaria

De origen venezolano, Schnell es biólogo matemático y fue nombrado director académico de Dartmouth, una prestigiosa institución de la Ivy League, al inicio del año académico 2025-2026.

Su nombramiento fue recibido con entusiasmo por algunos sectores católicos vinculados a la educación superior, que valoraban su propuesta de recuperar una visión más clásica de la universidad, centrada en la formación en la belleza, la verdad y la amistad.

“Su nombramiento fue un rayo de esperanza para la educación superior, especialmente en las universidades de élite”, afirmó Jeremy Tate, fundador y director ejecutivo del Classical Learning Test (CLT), una evaluación alternativa al SAT y al ACT basada en la educación clásica.

Antes de llegar a Dartmouth, Schnell se desempeñó como decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Notre Dame. También se convirtió en una de las voces que impulsaban reformas en las universidades católicas.

En junio, durante una asamblea plenaria de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) en Orlando, Florida, pidió a los obispos que fueran “más expresivos” y “más insistentes” a la hora de exigir que las universidades católicas permanezcan fieles a su misión particular de formar santos.

La polémica por el uso de inteligencia artificial

La controversia comenzó después de que The Dartmouth publicara en septiembre una investigación que señalaba que varios escritos públicos de Schnell desde 2022, incluidos artículos académicos y columnas de opinión en distintos periódicos, habían sido identificados por Pangram, una de las principales herramientas de detección de inteligencia artificial, como textos redactados mayoritariamente con IA.

La investigación del periódico universitario surgió a raíz de un informe previo de Semafor, que examinó el uso de textos generados por inteligencia artificial en importantes periódicos. En ese análisis, una columna de Schnell publicada en The Washington Post, sobre cómo combatir las trampas académicas facilitadas por la IA, fue señalada como un texto generado “al 100 %” por inteligencia artificial.

En respuesta a la investigación de septiembre, Schnell explicó en una declaración enviada por correo electrónico que utiliza inteligencia artificial para “perfeccionar el lenguaje, corregir textos, mejorar la claridad y la organización, y hacer más eficientes los procesos de escritura”. Sin embargo, aseguró que revisa los textos finales y asume la responsabilidad de su contenido.

“Desarrollo las ideas y los argumentos, realizo la investigación, evalúo las pruebas y las fuentes, determino la estructura, preparo los borradores y decido qué aparece en el texto final”, escribió a The Dartmouth.

El académico sostuvo que considera estas tecnologías herramientas de asistencia y que no sustituyen su investigación, su criterio intelectual ni su autoría. También cuestionó la fiabilidad de los detectores de inteligencia artificial.

“Se sabe que los detectores de IA no son fiables”, afirmó. Además, señaló que existen pruebas de que estas herramientas presentan sesgos contra quienes no tienen el inglés como lengua materna, como es su caso.

Schnell publicó este año tres columnas de opinión en National Catholic Register, publicación hermana de EWTN News. Dos de ellas abordaban precisamente el uso de la inteligencia artificial y sus efectos en la educación. Los tres artículos fueron señalados en la investigación de The Dartmouth.

Consultado el jueves sobre si había utilizado herramientas de IA para redactar sus colaboraciones en el Register, Schnell no hizo comentarios. Sobre la investigación de Dartmouth y su renuncia, remitió las consultas a sus abogados.

El 30 de octubre, su abogado, Andrew Miltenberg, explicó al Register que Schnell había decidido renunciar tanto al cargo de rector académico como a su puesto en el cuerpo docente de Dartmouth.

“El Dr. Schnell tomó esta difícil decisión por profundo respeto hacia sus colegas y hacia la comunidad universitaria en general, y para evitar que la institución siguiera siendo objeto de distracciones”, señaló.

El abogado añadió que, aunque Schnell no tuvo una oportunidad significativa de presentar su versión durante la investigación interna de la universidad, decidió permitir que la comunidad de Dartmouth pudiera seguir adelante.

También afirmó que el académico está agradecido con los colegas y estudiantes que hicieron significativa su etapa en la institución y que espera continuar contribuyendo a la educación superior.

En sus artículos y entrevistas, incluido un perfil publicado por National Catholic Register, Schnell había abordado frecuentemente los efectos actuales y futuros de la inteligencia artificial en la educación. Consideraba que su expansión podía convertirse en una oportunidad para que las aulas recuperaran métodos de aprendizaje más personalizados y con menor dependencia de la tecnología.

Al mismo tiempo, reconocía que los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) podían tener aplicaciones positivas en el ámbito educativo.

“Utilizados con disciplina, pueden ser realmente útiles”, escribió en una de sus columnas para el Register. “Un profesor puede utilizarlos para preparar preguntas de debate. Un investigador puede recurrir a ellos para revisar bibliografía con mayor rapidez. Un administrador puede emplearlos para agilizar tareas rutinarias de redacción. Sería absurdo negar su utilidad”.

Académicos católicos cuestionan el desenlace

El informe completo del comité académico de Dartmouth concluyó que Schnell había utilizado inteligencia artificial para “modificar significativamente sus escritos, incumpliendo al menos los requisitos de uso de IA y/o de divulgación de una publicación”. También determinó que no informó sobre ese uso, pese a que un periódico nacional lo exigía expresamente en sus políticas, y que no fue suficientemente transparente al respecto.

El documento señaló además que su conducta no cumplió con los estándares establecidos por distintos códigos de ética académica.

Sin embargo, algunos defensores de la reforma de la educación superior cuestionaron si el académico recibió un trato justo durante el proceso.

“¿Fue sometido a un escrutinio mayor debido a su postura?”, preguntó Jeremy Tate, quien sugirió que el uso de inteligencia artificial está ampliamente extendido entre los administradores universitarios.

“No digo que no haya cometido un error, pero esta es una pérdida enorme. Creo que aquí todos salen perdiendo”, añadió.

Por su parte, Jennifer Frey dijo al Register que la decisión de Dartmouth le resultaba sorprendente, especialmente porque la universidad parece haber establecido repentinamente límites muy claros y estrictos respecto al uso de IA por parte de su propio rector académico, cuando las normas aceptadas en la educación superior todavía no están bien definidas.

La filósofa también recordó que Dartmouth ha promovido activamente el uso de modelos de lenguaje de gran tamaño para complementar los métodos educativos tradicionales. Según The New York Times, el año pasado la universidad de la Ivy League incluso llegó a un acuerdo con Anthropic y Amazon Web Services para ofrecer a sus profesores y estudiantes acceso a tecnología de inteligencia artificial.

“Quizás un mejor resultado, tanto para Dartmouth como para todos nosotros, habría sido aprovechar el descubrimiento del uso de IA por parte de Schnell para iniciar en nuestros campus una conversación seria y transparente sobre cuáles creemos que deben ser los límites y por qué las personas y las instituciones los establecen de determinada manera”, señaló Frey.

“Me inclino a pensar que todavía tenemos mucho que aclarar antes de comenzar a imponer medidas disciplinarias y castigos”, agregó.

Tate expresó su deseo de que Schnell encuentre nuevas oportunidades para “tener un gran impacto en algún lugar de la educación superior”, pues considera que todavía tiene mucho que aportar.

También pidió que otras personas continúen promoviendo la visión de reforma universitaria que Schnell había contribuido a introducir en el debate nacional, especialmente en lo relacionado con el propósito fundamental de la formación universitaria.

“Él estaba entrando en ese debate de una manera realmente hermosa, con una sabiduría verdaderamente atemporal”, afirmó Tate. “Por eso, mantengamos viva esta misión. Puede que sea la única misión capaz de salvar a la educación superior en este momento”.

Publicado originalmente en National Catholic Register. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.

Fuente: Religion

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