Pese a que en República Dominicana no experimentamos cambios significativos de temperatura con cada cambio de estación, hay que reconocer que la naturaleza también tiene sus ciclos y que, en las plantas, estos se manifiestan mediante la floración, la fructificación y las variaciones en su crecimiento.
Recién hemos entrado en otoño, una época que simboliza el cierre de un año y la esperanza de recibir otro. Por eso, renovar la decoración de nuestros espacios se convierte casi en una obligación, de esas que, lejos de incomodarnos, disfrutamos demasiado.
Es por ello que decidimos reunir algunas plantas que destacan por su belleza, personalidad y capacidad para transformar los ambientes, sin frustrar a sus cuidadores como puede ocurrir con las hortensias en las zonas más calurosas del país.
La idea es apostar por especies que aporten carácter y que, con los cuidados adecuados, puedan prosperar en nuestros espacios.
Los olivos

Definitivamente, más que una tendencia, tener un olivo será como adoptar una mascota verde capaz de vivir más que su tutor.
Este árbol de larga vida, asociado con la paz, la longevidad y la elegancia mediterránea, puede cultivarse en maceta y mantenerse a una altura controlada mediante podas. Su follaje verde grisáceo aporta una personalidad inconfundible a terrazas, balcones y patios, donde conquista miradas sin necesidad de grandes flores. Esta es su temporada de dar frutos.
El brezo (Calluna vulgaris)

Florece principalmente durante el verano y el otoño en sus regiones de origen, y su delicadeza tiene una elegancia sutil que encanta. Sus pequeñas flores, en tonos rosados, púrpuras o blancos, forman una especie de alfombra que aporta textura y romanticismo a la decoración.
Lo mejor es que, en climas apropiados, no es una planta especialmente exigente. No obstante, en nuestro país representa un reto: prefiere temperaturas frescas, suelos ácidos y condiciones distintas al calor tropical.
Si decides incorporarlo, lo recomendable es cultivarlo en una maceta con buen drenaje, en un lugar fresco y luminoso, y asumir que puede necesitar cuidados adicionales.
Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

No se puede quedar fuera de esta selección porque se ha convertido en una gran tradición, tanto en los hogares como en espacios corporativos y actividades sociales durante la temporada navideña. Aunque solemos verla como una planta de temporada, en realidad es un arbusto que, con los cuidados adecuados, puede conservarse durante años.
Sus brácteas rojas, rosadas, blancas o crema aportan el color característico de la Navidad. Puede mantenerse en una maceta y controlar su crecimiento mediante podas oportunas. Necesita buena iluminación, un sustrato con drenaje y protección frente al exceso de agua.
Anturios (Anthurium)

Si hay una planta capaz de aportar un toque sofisticado sin perder su esencia tropical, es el anturio. Sus hojas verdes, brillantes y de formas elegantes contrastan con sus llamativas espatas, que pueden encontrarse en tonos rojos, rosados, blancos e incluso verdosos, según la variedad.
Además de su atractivo ornamental, destaca por la duración de sus flores y por su capacidad para embellecer interiores bien iluminados.
En República Dominicana, los anturios son una excelente alternativa para terrazas techadas, galerías y espacios interiores donde reciban luz indirecta, humedad ambiental y ventilación.
El secreto está en mantener el sustrato ligeramente húmedo, sin encharcarlo, y evitar la exposición directa al sol intenso, que puede quemar sus hojas. Es una planta que premia los cuidados constantes con una presencia elegante durante buena parte del año.
Los pinos

Los pinitos navideños, como comúnmente se les conocen, son de los preferidos en espacios corporativos pero que también puede destacar en un lugar de la residencia. El aroma de los pinos evoca inmediatamente la Navidad, pero su atractivo va mucho más allá de las fiestas.
Su follaje verde, su silueta cónica y la textura de sus ramas aportan estructura y verticalidad a la decoración, especialmente cuando se colocan en macetas junto a entradas, balcones o terrazas.
Lo ideal es mantenerlas en exteriores luminosos, con buena circulación de aire y un sustrato bien drenado, y consultar en el vivero la especie y sus requerimientos antes de comprar.
Fuente: Revista





