“¿Qué seres humanos estamos formando? ¿Qué valores estamos poniendo en su corazón?”, cuestionó Mons. Luis Martín Barraza Beltrán, Obispo de Torreón, Coahuila (México), tras el ataque a una secundaria que acabó con la vida de su subdirectora y dejó heridas a cuatro personas el 1 de octubre.
En un mensaje fechado el 2 de octubre, Mons. Barraza Beltrán aseguró que en la comunidad católica local están “profundamente consternados”, y expresó sus “condolencias y oraciones a la familia de la maestra Nedy Edith Nevarez Gonzalez, a quien le fue arrebatada su vida al intentar defender a sus alumnos y alumnas”.
“También quiero expresar mi cercanía a las familias de las personas que resultaron heridas por estos hechos. Dios les fortalezca y acompañe en su proceso de recuperación”, escribió el obispo.
El 2 de octubre, en la conferencia de prensa matutina del Gobierno de México, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que de acuerdo a información preliminar “dos jóvenes mayores de edad, identificados como hermanos y exalumnos del plantel, ingresaron” el 1 de octubre a la Escuela Secundaria General número 13, en Torreón, “y agredieron con armas blancas a personal educativo y estudiantes en distintos puntos de las instalaciones”.
“Durante la agresión, una integrante del personal directivo resultó gravemente lesionada y, posteriormente, perdió la vida”, señaló García Harfuch, quien expresó a nombre del gobierno federal “nuestras condolencias a su familia, a sus compañeros de trabajo, a sus alumnos y a toda la comunidad escolar”.
“Además, 4 personas resultaron lesionadas: 2 docentes —uno de ellos reportado en estado delicado—, un alumno y una mujer que se encuentra estable”, añadió.
El ataque en Torreón ocurrió al día siguiente de que un adolescente hiriera con dos cuchillos a cuatro personas —tres integrantes del personal escolar y un alumno— en una secundaria de Querétaro.
Al referirse el 2 de octubre a ambos ataques, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo que “hay una parte evidente de cuidado que tenemos que tener las madres, los padres de familia, para estar pendientes de nuestros hijos”.
Sheinbaum añadió que las plataformas digitales también tienen responsabilidad y anunció un grupo de trabajo para exigirles que retiren publicaciones que inciten a la violencia, el abuso o el acoso.
“Todos tenemos responsabilidad”
En su mensaje, el Obispo de Torreón también dirigió “un abrazo lleno de afecto y de paz a los familiares de los jóvenes protagonistas de estos sucesos. Que Dios sea su consuelo y fortaleza”.
“No podemos ser indiferentes frente a lo que lastima la convivencia social y amenaza la paz”, dijo el prelado, y aseguró que “nos sentimos muy consternados y muy tristes, a la vez, por estas expresiones de violencia que acarrean sufrimiento y son muestra de que nuestra sociedad está herida”.
Ante este ataque, continuó, “tendríamos que detenernos a pensar: ¿qué estamos haciendo mal? ¿Por dónde se nos está metiendo la violencia? ¿Qué hemos dejado de hacer para que el árbol que estamos cultivando produzca estos frutos?”.
“¿Qué seres humanos estamos formando? ¿Qué valores estamos poniendo en su corazón? ¿No será hora de tomar más en serio la Palabra de Dios?”, preguntó.
Tras señalar que las autoridades deberán “deslindar responsabilidades frente a estos hechos”, el prelado subrayó que “en la enfermedad del cuerpo social todos tenemos responsabilidad”.
“Cargar con la responsabilidad de la descomposición social a los jóvenes implicados, sería una total y absoluta hipocresía de una sociedad que de una forma u otra incita continuamente a la violencia y a la vida sin sentido”, alertó.
Al finalizar su mensaje, el Obispo de Torreón pidió que “no nos convirtamos en meros espectadores pasivos, asombrados y entristecidos, y mucho menos en jueces que se ‘curan en salud’ condenando a sus hermanos”. Por el contrario, alentó a “que podamos ser hombres y mujeres que renovemos nuestra esperanza en una humanidad nueva”.
Fuente: Religion







