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James Webb ha encontrado un planeta de lava demasiado «frío». La explicación apunta a una atmósfera que no debería estar ahí

Unos científicos han encontrado un exoplaneta de lava tan cercano a su estrella que no debería tener atmósfera. Sin embargo, no solo hay grandes indicios de que tiene una, sino que esta le ayuda a mantener una temperatura mucho más fría que la de otros…

James Webb ha encontrado un planeta de lava demasiado "frío". La explicación apunta a una atmósfera que no debería estar ahí
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Unos científicos han encontrado un exoplaneta de lava tan cercano a su estrella que no debería tener atmósfera. Sin embargo, no solo hay grandes indicios de que tiene una, sino que esta le ayuda a mantener una temperatura mucho más fría que la de otros planetas similares. En cuanto a la vida, es prácticamente imposible que pueda proliferar en este planeta. Aun así, su capacidad para aferrarse a su atmósfera lo convierte en un gran sujeto de estudio para comprender cómo se formó nuestra Tierra. Al fin y al cabo, también vivimos en un planeta rocoso; que, según las mayoría de hipótesis, algún día estuvo cubierto de lava. 

HD 3167 b. Así se llama el planeta descrito recientemente por un equipo de científicos de las Universidades de Chicago y Maryland. Se trata de una supertierra rocosa cubierta de lava que se encuentra a 154 años luz de nosotros. En cambio, está rematadamente cerca de su estrella. Tanto que da un giro completo alrededor de ella en muy poco tiempo. Un año entero suyo dura más o menos como un día en la Tierra. 

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Lo que no cuadra. Al estar tan cerca de su estrella, lo esperable sería que este planeta no tenga atmósfera, ya que sería destruida por los intensos vientos estelares y la radiación de muy alta energía. Sin embargo, gracias al instrumento MIRI del Telescopio Espacial James Webb, se ha podido ver que este exoplaneta posiblemente sí que conserva una atmósfera. Se estudió durante un eclipse secundario; es decir, cuando el planeta estaba pasando por detrás de su estrella. Dicho análisis, además, ha permitido comprobar que su temperatura es más fría de lo que cabría esperar. De hecho, lo han catalogado como el mundo de lava con atmósfera más frío que se ha encontrado jamás.

Todo está enlazado. Este es un planeta bloqueado por marea. Eso significa que tarda lo mismo en dar una vuelta sobre sí mismo que alrededor de su estrella, por lo que siempre tiene una cara mirando hacia ella y otra en el lado opuesto. Es decir, en un lado es eternamente de día y en el otro siempre está oscuro. En estos planetas, lo esperable es que el lado iluminado, si están muy cerca de su estrella, tenga temperatura abrasadoras, mientras que el otro esté mucho más frío. Sin embargo, en este caso parece que la atmósfera ayuda a reflejar y redistribuir el calor, de modo que ni el lado iluminado está tan caliente ni el oscuro tan frío.

El tamaño importa, pero no cuadra. Este exoplaneta también es espencialmente pequeño. Y esto es especialmente relevante, ya que un planeta muy pequeño tiene menos gravedad que le ayude a retener gases. Es aún más complicado que pueda mantener una atmósfera. Todo esto es muy difícil de entender. Podría haber algún mecanismo implicado que todavía no conocemos.

Los siguientes pasos. Los descubridores de este exoplaneta quieren intentar dar con estos mecanismos. Por eso, planean estudiar otros 9 exoplanetas de lava, con el objetivo de determinar a qué temperatura pueden empezar a retener una atmósfera. 

Entender todo esto es muy importante, ya que puede ayudarnos a comprender cómo fueron los albores de nuestro propio planeta. Aunque HD 3167 b no es una fotocopia de la Tierra ni mucho menos, vale la pena estudiar todos los puntos que ambos tienen en común. 

Fuente: www.xataka.com

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