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Sacerdote defiende la misión de la Iglesia y la participación de los creyentes en la política

El sacerdote colombiano señaló que la Iglesia tiene la misión de iluminar la política desde la fe, así como los creyentes pueden participar legítimamente en la vida pública.

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Sacerdote defiende la misión de la Iglesia y la participación de los creyentes en la política
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Catedral Metropolitana de Bogotá (Colombia). | Crédito: Eduardo Berdejo.

El sacerdote colombiano Juan Felipe Quevedo defendió el derecho de los creyentes a involucrarse en la vida política de sus sociedades, así como el papel que cumple la Iglesia, de iluminar este aspecto de la vida humana desde las enseñanzas del Evangelio.

El P. Quevedo, párroco de la iglesia Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio bogotano de San Bernardo, partió de la frase de Jesús: “Dad, pues, al César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”, para “reflexionar sobre la relación entre la Iglesia, el Estado y la vida política”.

En un artículo publicado el 28 de septiembre en El Catolicismo, medio informativo de la Arquidiócesis de Bogotá, el sacerdote destacó la importancia de “conservar una sana separación” entre la Iglesia y el Estado.

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Sin embargo, aclaró que ello no significa que la Iglesia tenga que vivir «completamente al margen de la realidad social y política, porque está conformada por personas que participan de la sociedad y que, como ciudadanos, tienen responsabilidades, opiniones y posiciones políticas”.

En ese sentido, añadió que “el hecho de profesar una fe no convierte al creyente en un ser ajeno a la dimensión política de la existencia humana”, pues “puede tener determinadas convicciones políticas y participar legítimamente en la vida pública”.

En el caso de la Iglesia, explicó que en su misión de anunciar el Evangelio y promover la dignidad humana le “corresponde mantenerse al margen de la peligrosa identificación de la realización del proyecto de Jesús con una determinada ideología política”.

Ello porque «ningún proyecto político humano puede identificarse completamente con el Reino de Dios”, ya que “todas las estructuras humanas son imperfectas y, por ello, pueden contener elementos que promuevan la justicia, pero también aspectos que generen exclusión, desigualdad, violencia o deshumanización”.

El sacerdote colombiano recordó que Cristo anuncia que “el Reino ya está presente y actuando en la historia”, aunque todavía no tenga la plenitud que alcanzará al final de los tiempos.

“Por esta razón, la Iglesia vive en una tensión permanente: es una comunidad que pertenece a este mundo, pero que al mismo tiempo está orientada hacia una realidad que la trasciende. Su tarea consiste en hacer presente, en medio de la realidad humana, los valores del Reino de Dios: la justicia, la dignidad, la solidaridad, la verdad, el amor y la defensa de los más vulnerables”, indicó.

Por ello, su independencia frente a los poderes políticos le permite anunciar la dignidad de toda persona “y denunciar aquellas situaciones de injusticia, violencia, exclusión o vulneración de derechos que contradicen el Evangelio”.

“‘Dar al César lo que es del César’ significa, entonces, reconocer el ámbito propio de las responsabilidades civiles y políticas, sin permitir que estas ocupen el lugar que corresponde a Dios. Y ‘dar a Dios lo que es de Dios‘ significa reconocer que la dignidad humana, la justicia y la verdad están por encima de cualquier proyecto político o interés particular. Recordar que ninguna autoridad humana puede apropiarse de aquello que pertenece a Dios”, señaló. 

El sacerdote culminó su texto recordando que “la Iglesia no es una ONG, sino una historia de amor”, como dijo el Papa Francisco, y que “seguir a Cristo implica también asumir el riesgo de confrontar aquellas realidades que contradicen el proyecto de Dios para la humanidad”.

“La verdadera paz, la verdadera justicia y el verdadero desarrollo encuentran su fundamento último en la dignidad de cada persona y, desde la fe cristiana, en el reconocimiento de Cristo como aquel que revela plenamente la verdad sobre el ser humano”, afirmó.

Fuente: www.aciprensa.com

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