
Fieles de Quilmes peregrinaron a Luján en los 50 años de la Diócesis. Crédito: Obispado de Quilmes
En el marco de las celebraciones por el 50° aniversario de la Diócesis de Quilmes (Argentina), cerca de 8.000 fieles peregrinaron al Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján, donde participaron de una Misa de acción de gracias.
En esta oportunidad, la tradicional peregrinación llevó el lema «De la mano de la Virgen, ¡caminemos con la alegría del Evangelio!», y dio inicio a la semana de festejos por las Bodas de Oro de la diócesis.
La 48.ª peregrinación diocesana convocó a fieles de las localidades de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, que al llegar participaron de la Eucaristía presidida por su Obispo, Mons. Carlos José Tissera, y concelebrada por su Obispo Auxiliar, Mons. Eduardo Redondo, auxiliar de Quilmes, y Mons. Juan Carlos Romanín SDB, Obispo Emérito de Río Gallegos, junto con sacerdotes y diáconos de la diócesis.
“¡Qué alegría encontrarnos aquí, a los pies de nuestra Madre, la Virgen de Luján!», exclamó el Obispo Tissera en su homilía.
«Llegamos hasta este santuario con el corazón lleno de gratitud y de historia. Hoy nuestra peregrinación tiene un sentido profundamente sagrado: venimos como Iglesia diocesana de Quilmes a celebrar y agradecer nuestros primeros 50 años de vida. Medio siglo de caminar juntos como pueblo de Dios, con nuestras alegrías, nuestros dolores, con nuestros testigos de la fe y nuestros corazones llenos de esperanza”, destacó.
Al rememorar el origen de la Diócesis de Quilmes en 1976, el prelado señaló que «nació en medio de un gran dolor causado por una dictadura que fue madre de tantos males que aún sufrimos”.
“Hoy nosotros venimos también en un momento en que las familias sufren la falta de trabajo y la angustia de no llegar a fin de mes con sus magros salarios o pobres ganancias. Pero a la vez, venimos con el corazón esperanzado en la fuerza transformadora del Evangelio que ha tocado nuestras vidas y que queremos llevar a todos, luego de haber vivido las sesiones del Tercer Sínodo Diocesano”, afirmó.
A pocos días de haber cumplido 75 años, Mons. Tissera admitió que esta peregrinación diocesana «tiene un eco íntimo y muy movilizador», ya que presentó formalmente su renuncia por edad al Papa León XIV.
«Por eso, hoy vengo a los pies de la Virgen no sólo a dar gracias por la historia de nuestro pueblo, sino también a entregarle mi propio ministerio, mis límites, mis aciertos y mi vida entera gastada junto a ustedes”, expresó.
El obispo destacó también el significado de peregrinar a Luján: “En el camino a Luján nadie camina solo. Si uno se cansa, el otro lo ayuda; si uno se cae, el otro lo levanta. En el camino no hay lugar para el rencor, porque el peso del odio hace el andar insoportable», aseguró.
Por eso, subraya, que «para caminar juntos los próximos 50 años, tenemos que saber perdonar”. “El perdón es el agua que limpia los pies cansados de nuestra gente y sana las heridas del asfalto de la vida”.
Durante la Misa fueron bendecidas telas que serán entregadas a los cinco decanatos de la Diócesis, para plasmar allí los nombres de personas fallecidas que marcaron la historia local a lo largo de estos 50 años, transformándolas en banderas que acompañarán las celebraciones por el aniversario de la Iglesia quilmeña.
Finalizada la Misa, los peregrinos compartieron un almuerzo en el predio de los Hermanos Maristas, y el rezo del rosario.
“Hoy le entregamos a la Virgen de Luján la historia de nuestra Diócesis: el recuerdo del Siervo de Dios Jorge Novak [primer Obispo de Quilmes], el fruto de nuestro Tercer Sínodo, el futuro de las nuevas vocaciones y la entrega de tantos laicos que gastaron su vida en estas cinco décadas”, concluyó Mons. Tissera.
Los festejos continúan
Los festejos por los 50 años continúan cada día de esta semana a las 19:00 horas, conmemorando las cinco décadas de vida diocesana. Este lunes se llevó a cabo una celebración ecuménica en la parroquia Nuestra Señora de la Guardia (Bernal), recordando la década de 1976 a 1986.
Este martes se repasará la década de 1986 a 1996 con una celebración en la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Quilmes Oeste), mientras que el miércoles 16 se dará gracias a Dios por lo vivido entre 1996 y 2006, con una celebración en el Santuario San Cayetano de Quilmes Oeste.
El jueves 17 se recordará la década de 2006 a 2016 en la parroquia Sagrada Familia de Berazategui, y el viernes 18 la acción de gracias tendrá lugar en la parroquia San Juan Bautista de Florencio Varela, estará dirigida a lo caminado entre 2016 y 2026, e incluirá un homenaje a Mons. Jorge Novak.
Las celebraciones tendrán su punto cúlmine el sábado 19 de septiembre a las 19:00 horas en la catedral Inmaculada Concepción, con una Misa presidida por el obispo local y concelebrada por el Nuncio Apostólico en Argentina, Mons. Michael Banach; el presidente del episcopado argentino, Mons. Marcelo Colombo; y demás obispos y sacerdotes.
A partir de las 18:00 horas, las distintas comunidades parroquiales, grupos y movimientos, partirán desde los distintos decanatos para caminar juntos hacia la catedral y participar allí de la celebración, que también será transmitida en pantalla gigante en el atrio del templo.
Finalizada la Misa, se ofrecerá un festival popular para la comunidad en el Pasaje Papa Francisco.
Fuente: www.aciprensa.com