La actriz Carmen Rodríguez tiene claro que una carrera en los medios de comunicación no se construye únicamente frente a las cámaras. Detrás de cada programa hay un equipo, años de aprendizaje y una disciplina que, a su juicio, merece mayor reconocimiento.
Su experiencia en la televisión y la radio dominicanas le ha permitido desarrollar una visión en la que el talento debe ir acompañado de respeto, paciencia y compromiso.
Actualmente, como parte del elenco de Bemberé, el programa de variedades y humor creado por su padre, el cineasta Alfonso Rodríguez y transmitido cada noche por Color Visión, defiende la necesidad de respaldar las nuevas propuestas televisivas y darles tiempo para encontrar su identidad.
“Vamos a crear un poquito más en la televisión, en las nuevas propuestas. Cada vez que alguien saque un programa nuevo, vamos a no ser tan duros con ello. Vamos a darle chance, porque los primeros programas no van a funcionar como uno espera; está todo el mundo adaptándose”.
Para Carmen, existe una tendencia a celebrar lo que viene de fuera mientras las producciones dominicanas deben esforzarse mucho más para conseguir el mismo respaldo.
“Hay que a apoyar un poquito más lo nuestro, porque lo de fuera uno sin verlo lo apoya, lo aplaude, lo repostea, pero lo de aquí toma un poquito más de tiempo”.
Competencia y colaboración
La competencia entre programas no tiene por qué traducirse en rivalidad personal. Rodríguez considera que una industria audiovisual más sólida depende de la capacidad de sus integrantes para reconocer el trabajo ajeno y entender que el éxito de una propuesta también puede beneficiar al conjunto.
“Yo pienso que mientras uno esté haciendo un trabajo sano, un trabajo respetuoso, hay cabida para todo el mundo”.
Incluso cuando dos espacios coinciden en horario, entiende que es posible compartir y recomendar el contenido del otro si existe calidad.
“Si crecemos todos, la industria se mejora. Yo no hago nada siendo el número uno, siendo la que no tiene competencia. ¿Con quién me voy a comparar? Vamos a crecer toditos y vamos a tirar para adelante toditos”.
Desde esa perspectiva, considera necesaria una mayor unidad entre productores, actores, comunicadores y empresarios para impulsar una ley de televisión que contribuya al desarrollo del sector.

«Cuando tú llegas a una posición que soñaste, y pasaste por todas las otras, entonces respetas al que te está trayendo el café» Carmen Rodríguez Actriz “
Formación y experiencia
Aunque estudió su carrera en Buenos Aires, Carmen reconoce que buena parte de su preparación proviene de haber crecido entre estudios de televisión y sets de rodaje. Antes de ocupar posiciones visibles, pasó por distintas áreas de producción, una experiencia que hoy influye en su manera de trabajar y relacionarse con los demás.
“He sido la pasante del pasante, la asistente del asistente, he trabajado de gratis, pero ha sido un conocimiento que ahora mismo yo te digo que es muy enriquecedor”.
Ese recorrido le enseñó a valorar el trabajo de quienes hacen posible cada producción, desde el equipo técnico hasta el personal de vestuario y utilería.
“Cuando tú llegas a una posición que tú soñaste, tú pasaste por todas las otras, entonces tú respetas al que te está trayendo el café, respetas al que te está poniendo la ropa, porque tú estuviste en ese departamento”.
En Bemberé, esa experiencia se combina con la oportunidad de compartir con figuras de distintas generaciones y trayectorias. Rodríguez destaca la química del elenco y la apuesta de Alfonso Rodríguez por incorporar nuevos talentos, así como la posibilidad de aprender de profesionales que admira, entre ellos el humorista Bobadilla.

Críticas y límites profesionales
Carmen distingue entre las opiniones que pueden ayudarla a mejorar y los comentarios de personas que desconocen su trabajo. Escucha especialmente a quienes tienen su confianza y la experiencia necesaria para señalarle aspectos que debe revisar.
“A mí me llama una Tania, me llama una Zoila, me llama Luisín, me dicen: ‘Lo que tú estás haciendo está mal’, y ahí yo me siento y digo: ‘No, espérate, que algo está pasando’”.
En cambio, no permite que los juicios de quienes no conocen su trayectoria definan su desempeño.
“Gente que no ha visto un corte completo, que no ha visto una entrevista completa, que no me conoce, que no sigue mi trabajo, ¿qué me importa a mí lo que usted piense?”.
Esa seguridad también se refleja en los proyectos que acepta. En la radio, particularmente en su experiencia en X 102, ha encontrado espacio para desarrollar su talento sin recurrir a la vulgaridad o al sensacionalismo como fórmulas para ganar audiencia.
“Yo no quería brillar por brillar; yo quería estar en un proyecto donde yo pudiera mostrar mi talento, donde yo pudiera gozarme lo que estoy haciendo”.
Asegura que no estaría dispuesta a crecer profesionalmente a costa de maltratar a otra persona y que prefiere esperar por oportunidades coherentes con sus principios.
“Nunca me quisiera ver en una posición donde para yo crecer yo tengo que aplastar a otra persona”.
Cerrar ciclos
Su salida de Despierta con la X es uno de los ejemplos que utiliza para explicar que una etapa profesional puede terminar incluso cuando todo marcha bien. Según cuenta, decidió marcharse en un buen momento porque quería orientar su carrera hacia otros objetivos, entre ellos convertirse en una voz de opinión política.
“Tú tienes que saber hasta dónde tú llegas. No tiene que estar pasando nada malo. Tú tienes que saber cuándo decir: ‘Ok, hasta aquí llegué’, sin que pase nada, sin que tú te vayas de un pique”.
La relación con sus antiguos compañeros se mantiene y, asegura, continúa recibiendo muestras de cariño y mensajes que le piden regresar. Para ella, esa experiencia demuestra que es posible cerrar una etapa sin romper los vínculos construidos durante el camino.
Futuro y crecimiento
Aunque reconoce los avances de su carrera, Carmen no considera que haya alcanzado todavía el lugar al que aspira. Prefiere trabajar con disciplina, proyectarse hacia el futuro y, al mismo tiempo, disfrutar las oportunidades del presente.
“Yo no he llegado todavía donde yo quiero llegar. Yo soy de la gente que se goza el camino”.
Su visión resume una manera de entender el éxito sin convertirlo en una competencia permanente. Para Rodríguez, crecer implica prepararse, reconocer el talento de los demás y mantener la coherencia entre lo que se defiende y lo que se hace.
Fuente: Revista






