El hombre que llegó con una escopeta y un cinturón de balas al residencial El Sembrador I, en Ciudad Juan Bosch, podría enfrentar sanciones por exhibir el arma en un lugar público, aunque en el video no se observa que apuntara a alguien. La Policía lo apresó, según informó el Fideicomiso VBC-RD, y la Fiscalía de Santo Domingo Este confirmó a este medio que tiene abierta una investigación.
El video muestra que el hijo se desplazó en una camioneta y chocó de frente contra un vehículo estacionado. Después se acercó a unas escaleras colocadas junto a un pequeño árbol que estaban podando y las tiró al suelo. Varios vecinos intentaron contenerlo.
Luego entró a escena su padre que, según las versiones, en vez de una, tenía dos escopetas. Dejó una en el vehículo, salió con la otra y caminó por el lugar. En las imágenes no se observa que apuntara el arma contra los residentes.
El hombre dijo a medios de comunicación que acudió a defender a su hijo porque, de acuerdo con su relato, los vecinos querían lincharlo. Los residentes, por su parte, afirmaron que el enojo del padre se debió a que podaron un árbol que daba sombra a su vehículo. Explicaron que decidieron cortarlo porque las hojas caían al suelo y nadie quería barrerlas.
La sanción
El artículo 79 de la Ley 631-16 sanciona con decomiso del arma, de seis meses a un año de prisión y multa a quien exhiba o porte visiblemente un arma en lugares o vías públicas, tenga o no licencia.
Si se comprueba que el hombre carecía de licencia, podrían investigarse también los delitos de tenencia o portación ilegal de un arma de uso civil. Los artículos 66 y 67 de la misma ley contemplan penas de tres a cinco años de prisión, además de decomiso y multas.
Si se demuestra que el hombre amenazó de muerte a alguno de los vecinos, el artículo 154 del nuevo Código Penal prevé de uno a dos años de prisión. La pena puede subir de dos a cinco años cuando la amenaza se hace bajo exigencia de que la víctima cumpla una condición y concurre alguna de las circunstancias que enumera el artículo.
Entre esas circunstancias, el Código incluye que “el autor porta un arma de modo visible”. Por tanto, que el hombre anduviera armado podría agravar la sanción, pero la pena de dos a cinco años también requiere probar que la amenaza se hizo para exigir el cumplimiento de una condición.
Disputas fatales
Aunque los vecinos atribuyen este altercado a la poda del árbol, otras disputas por parqueos en el país han terminado en muertes. En 2011, Guillermo Moncada Aybar murió tras recibir disparos durante una discusión por un estacionamiento en un residencial de Piantini. Rafael Emilio González Álvarez fue condenado a 18 años de prisión.
- En 2018, tres personas murieron durante una balacera en el sector La Toronja, en Santo Domingo Este, durante un conflicto por un espacio usado como parqueo. Ese mismo año, Johnny Pérez Cepeda fue asesinado por un vecino tras una discusión por un estacionamiento en Gascue. El agresor recibió una condena de 30 años.
En junio de este año, Ciro Valdez murió luego de ser agredido durante una disputa entre vecinos relacionada con un parqueo en Los Alcarrizos. Son casos distintos, pero muestran cómo los desacuerdos por espacios compartidos pueden escalar hasta agresiones y homicidios.
Fuente: Actualidad






