En el marco de la fiesta de San Miguel Arcángel, patrono de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador, el Nuncio Apostólico, Mons. Giancarlo Dellagiovanna, destacó la disciplina, el espíritu de sacrificio y la entrega que caracterizan la misión de quienes trabajan al servicio de la seguridad pública.
La celebración tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de San Salvador con una Misa por la fiesta del arcángel, que la Iglesia Católica conmemora cada 29 de septiembre y que es considerado patrono y protector de la PNC desde 1999.
La Eucaristía estuvo acompañada por una delegación de las instituciones de seguridad del país, entre ellos el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro; el ministro de Defensa Nacional, René Francis Merino Monroy; así como representantes de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP).
Miembros de la corporación policial también participaron activamente en la celebración litúrgica, mientras que la PNC presentó como ofrenda un uniforme en representación de la institución.
“Espíritu de sacrificio y una generosa entrega”
Durante la homilía, Mons. Dellagiovanna se dirigió especialmente a los integrantes de la Policía Nacional Civil y destacó algunos de los valores que, afirmó, pueden cultivar debido a las características de su labor.
“Ustedes, queridos policías, por la propia naturaleza de su servicio, son capaces de interiorizar valores importantes”, expresó el representante del Papa en El Salvador.
Entre ellos mencionó “la disciplina, el respeto a las instituciones, el espíritu de sacrificio y una generosa entrega para responder a las emergencias”.
El Nuncio Apostólico subrayó además que esta vocación de servicio supone poner a disposición de los demás “su energía, su tiempo e incluso, si es necesario, sus propias vidas”.
Encomiendan a los policías a San Miguel Arcángel
Tras la celebración, el Obispado Castrense de El Salvador elevó una oración por los hombres y mujeres que forman parte de la Policía Nacional Civil, así como por sus familias.
“Bajo la protección de San Miguel Arcángel, encomendamos a Dios la misión de todos aquellos que sirven a la patria, pidiendo al Señor que les conceda fortaleza, prudencia y espíritu de servicio, y que bendiga a sus familias y comunidades”, señaló el ordinariato militar.
Asimismo, pidió que San Miguel Arcángel, a quien describió como “defensor de la verdad y protector del pueblo de Dios”, acompañe a los integrantes de la institución “en el cumplimiento de su misión al servicio de la seguridad, la justicia y el bien común”.
El Obispado Castrense elevó además sus oraciones de manera especial por quienes desempeñan su labor “con entrega, disciplina y espíritu de sacrificio en favor de la sociedad salvadoreña”.
“Que Dios, por intercesión de San Miguel Arcángel, les conceda fortaleza, sabiduría y protección en cada jornada, y que su ejemplo de fidelidad y valentía inspire siempre el noble servicio policial”, concluyó.
Fuente: www.aciprensa.com







