La volatilidad diaria del tipo de cambio en República Dominicana se ha multiplicado por 3.5 desde 2025, al pasar de aproximadamente 0.11 % a 0.38 %, según un análisis del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), que identifica cambios en el comportamiento del mercado cambiario desde finales de 2024.
El análisis, publicado como un artículo de su sección Página Abierta, se basa en observaciones diarias entre enero de 2015 y septiembre de 2026 y establece que este incremento corresponde a las fluctuaciones de corto plazo, mas no implica necesariamente con ello una aceleración sostenida de la depreciación del peso dominicano.
El Banco Central explicó que los resultados del análisis estadístico muestran un cambio estructural en la volatilidad del tipo de cambio, pero todavía no en su tendencia de mediano o largo plazo. La institución atribuyó esta dinámica a una mayor flexibilidad del mercado para incorporar las variaciones de la oferta y la demanda de divisas.
La entidad también informó que el volumen promedio diario de operaciones cambiarias prácticamente se triplicó entre 2019 y 2026, al pasar de 87.92 millones de dólares a 258.71 millones de dólares, en un contexto de modernización de los mecanismos de negociación y registro de transacciones.
Menor participación del Banco Central en el mercado
Otro de los cambios identificados es la reducción de la participación del Banco Central en las operaciones cambiarias de contado, que representaban el 93.06 % de sus participaciones en 2019 y disminuyeron hasta situarse en torno al 10 % durante 2026.
De acuerdo con la institución, durante este año sus operaciones en el mercado de contado se han limitado a compras de divisas destinadas a absorber excedentes coyunturales de liquidez en moneda extranjera.
Anteriormente, el Banco Central participaba en este mercado bajo un esquema de flotación administrada, mediante operaciones dirigidas a moderar episodios de volatilidad, mantener condiciones ordenadas de negociación y contribuir a la estabilidad del peso dominicano.
Sin embargo, la evolución de los mecanismos de formación de precios y la mayor profundidad del mercado han permitido reducir esas intervenciones directas.
Este proceso está relacionado con la reclasificación del régimen cambiario dominicano realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a finales de 2025, cuando pasó de un esquema de flotación administrada a uno de libre flotación.
La entidad explicó que esta clasificación reconoce una mayor incidencia de la oferta y la demanda en la determinación del precio de las divisas, así como una mayor profundidad del mercado cambiario y la efectividad del esquema de metas de inflación.
Conforme al artículo 28 de la Ley Monetaria y Financiera núm. 183-02, el mercado cambiario dominicano se fundamenta en la libre convertibilidad de la moneda nacional frente a otras divisas.
La entidad monetaria indicó que mantiene un cercano seguimiento al ordenamiento y estabilidad del mercado, procurando una formación de precios determinada por la dinámica natural de la oferta y la demanda de divisas.
Exportaciones y turismo impulsan la oferta de divisas
El artículo también explicó cómo estuvo el comportamiento de las principales actividades generadoras de moneda extranjera durante el primer semestre de 2026.
En ese período, las exportaciones registraron un crecimiento de 16.63 %, mientras que los ingresos por turismo aumentaron 15.30 %.
Asimismo, la inversión extranjera directa presentó una expansión de 7.67 % y las remesas familiares crecieron 6.74 %.
Según el Banco Central, estos resultados han fortalecido la oferta de divisas y las condiciones de liquidez del mercado local, como parte de una tendencia que se ha mantenido durante el período posterior a la pandemia.
La institución sostiene que el fortalecimiento de los fundamentos macroeconómicos y la profundización de los mercados financieros han contribuido a mantener ancladas las expectativas de los agentes económicos.
Plataforma cambiaria amplía operaciones y participantes
Entre las transformaciones del mercado, el Banco Central destacó la consolidación de su plataforma cambiaria, puesta en funcionamiento en 2019 a partir de asesorías técnicas del FMI.
Este sistema facilita la interacción entre los intermediarios autorizados, permite registrar y negociar operaciones y contribuye a reducir las diferencias de información entre los participantes.
La plataforma ha incorporado nuevas funcionalidades, entre ellas la negociación de euros, las operaciones a plazo con entrega de divisas (FDF, por sus siglas en inglés), los contratos a plazo sin entrega de divisas (NDF, por sus siglas en inglés) y las permutas cambiarias, conocidas como swaps.
También se ha ampliado el universo de operaciones negociadas y reportadas, con la incorporación de bancos de ahorro y crédito, así como agentes de remesas y cambio.
Como parte de las medidas de transparencia, la institución publica diariamente, en dos cortes, la tasa de cambio mayorista a través de Bloomberg y de su página web, además de divulgar al cierre de cada jornada los volúmenes negociados en la plataforma.
La tasa mayorista se calcula a partir del promedio de las operaciones de compra y venta de contado del mercado mayorista. Este indicador refleja las condiciones de liquidez y sirve como referencia para las operaciones de derivados cambiarios del Banco Central.
Según el organismo, estas herramientas permiten disponer de información más completa y oportuna para el seguimiento del mercado en tiempo real, mejorar la formación de precios y reducir las asimetrías de información.
El 92 % de las entidades se adhiere a código internacional
En materia regulatoria, el Banco Central informó que el 92 % de las entidades de intermediación financiera y cambiaria se ha adherido durante 2026 al Código Global de Conducta del Mercado Cambiario (FX Global Code).
La adhesión responde a una disposición adoptada por la Junta Monetaria en octubre de 2025, como parte de las medidas para fortalecer los estándares de funcionamiento del mercado cambiario dominicano.
El código fue elaborado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), junto con el Comité Global del Mercado de Divisas (GFXC, por sus siglas en inglés).
Sus principios abarcan aspectos relacionados con la ética, la gobernanza, la ejecución de operaciones, el intercambio de información y la gestión de riesgos.
Durante 2025 también se modificó el Reglamento Cambiario, con el propósito de actualizar las disposiciones aplicables a las operaciones de divisas y fortalecer los mecanismos de negociación y registro.
El Banco Central considera que la adopción de estas normas contribuye a mejorar la integridad y transparencia del mercado y a establecer condiciones de mayor competencia.
La institución también respondió a cuestionamientos recientes de analistas sobre sus actuaciones en el mercado cambiario, al sostener que sus decisiones responden a criterios técnicos y a la evolución de los mecanismos de negociación.
En ese sentido, señaló que una mayor flexibilidad cambiaria no significa ausencia de regulación ni una reducción de sus responsabilidades institucionales.
Por el contrario, explicó que un mercado con cotizaciones determinadas principalmente por la oferta y la demanda requiere mecanismos de seguimiento, reglas de actuación y estándares de conducta.
Agregó que la combinación de mayor liquidez, transparencia y digitalización puede favorecer precios más competitivos, menores costos operativos y márgenes de intermediación más estrechos.
Contratos de cobertura para reducir riesgos cambiarios
El Banco Central también se refirió al desarrollo de su programa de coberturas cambiarias, iniciado en 2019 con la incorporación de contratos a plazo sin entrega de divisas.
Estos instrumentos permiten a empresas y entidades financieras fijar anticipadamente una tasa de cambio para una fecha futura, sin necesidad de entregar físicamente moneda extranjera al momento de liquidar el contrato.
Su finalidad es facilitar la administración de riesgos relacionados con las variaciones del tipo de cambio, particularmente en una economía vinculada al dólar por actividades como el turismo, las remesas y las importaciones de bienes de consumo.
De acuerdo con la institución, las coberturas permiten reducir la necesidad de realizar compras preventivas de divisas ante expectativas de fluctuaciones cambiarias.
Esto contribuye a disminuir posibles presiones especulativas sobre el mercado de contado y facilita una gestión más eficiente de los riesgos financieros.
El programa también ha sido utilizado para mitigar presiones cambiarias durante períodos de incertidumbre en los mercados internacionales y en el ámbito doméstico.
Mayor flexibilidad plantea nuevos desafíos
El análisis del Banco Central señaló que la mayor amplitud de los movimientos diarios del dólar debe distinguirse de los cambios en la tendencia de depreciación de la moneda nacional.
Los resultados estadísticos indican que, aunque las fluctuaciones de corto plazo se han intensificado, todavía no se identifica un cambio estructural equivalente en la tendencia de mediano o largo plazo del tipo de cambio.
Según el organismo, este comportamiento es consistente con un sistema de formación de precios más flexible, en el que las cotizaciones incorporan con mayor rapidez los cambios en la disponibilidad y demanda de divisas.
No obstante, reconoce que la evolución reciente plantea nuevos desafíos para el desarrollo del mercado financiero dominicano.
Entre ellos menciona la necesidad de fortalecer las herramientas para estimar la volatilidad y avanzar en la valoración de instrumentos derivados, con el objetivo de ampliar las alternativas de cobertura frente al riesgo cambiario.
El Banco Central sostiene que la modernización de su plataforma, el desarrollo de instrumentos de cobertura, la actualización del marco regulatorio y su menor intervención en el mercado de contado forman parte de un proceso de transformación de la política cambiaria.
Finalmente, indicó que continuará promoviendo medidas para aumentar la competencia, fortalecer las buenas prácticas y ampliar los instrumentos disponibles para administrar riesgos financieros.
La institución afirmó que sus decisiones de política cambiaria se sustentan en los fundamentos macroeconómicos y el análisis de las condiciones del mercado, con el propósito de preservar la estabilidad de precios y contribuir al funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos.
Fuente: Economía






