La administración del presidente Donald Trump anunció compromisos de ayuda por más de 15,000 millones de dólares para los agricultores estadounidenses, a pocas semanas de las elecciones legislativas de medio mandato, en un intento por aliviar el impacto del encarecimiento del combustible, los fertilizantes y otros insumos utilizados en la producción agrícola.
Las medidas incluyen pagos directos, préstamos y programas de apoyo para productores, ganaderos y pescadores. Según informó la agencia Associated Press (AP), parte de los recursos busca compensar los mayores costos que han enfrentado los agricultores, en un contexto marcado por los aranceles comerciales impuestos por el Gobierno y las consecuencias económicas de la guerra en Irán.
Más de la mitad del paquete, unos 8,000 millones de dólares, se destinará a un programa de pago único para agricultores afectados por el aumento de los precios del diésel.
El Departamento de Agricultura (USDA) informó que ofrecerá más detalles sobre la distribución de esos fondos durante este mes, aunque todavía no ha precisado cuándo llegarán los pagos a los beneficiarios.
El especialista en gestión agrícola de la Universidad Estatal de Kansas, Gregg Ibendahl, estimó que las ayudas podrían cubrir con creces el incremento de los gastos en combustible y contribuir a enfrentar los elevados precios de los fertilizantes.
Medidas anunciadas
El plan contempla, además, al menos 5,000 millones de dólares en préstamos garantizados para ganaderos y pescadores, así como 1,800 millones para productores y propietarios de terrenos inscritos en programas de conservación.
También incluye 573 millones de dólares para proyectos de fabricación de fertilizantes y 57 millones para ampliar plantas procesadoras de carne. Los productores de cultivos especializados recibirán subvenciones por un total de 86.6 millones de dólares destinadas a proyectos de innovación.
A estas iniciativas se suma la compra de hasta 472.5 millones de dólares en productos agrícolas anunciada por el USDA, que serán destinados a programas de asistencia alimentaria, según reportó AP.
Por separado, la agencia prevé distribuir otros 13,800 millones de dólares mediante programas de apoyo para productores elegibles correspondientes a la campaña agrícola de 2025. Estos recursos buscan compensar pérdidas de quienes cultivan productos como maíz, soja, trigo y arroz.
Impacto económico
Los agricultores han enfrentado un año complicado debido al encarecimiento del combustible, los fertilizantes y los equipos utilizados en sus operaciones. A esto se suman las consecuencias de la guerra comercial con China, que provocó una reducción significativa de las compras de productos agrícolas estadounidenses por parte de ese país.
Según los datos de la asociación automovilística AAA citados por AP, el precio promedio del diésel alcanzó los 6.32 dólares por galón el viernes, un 70 % más que hace un año. Llenar un tanque de 100 galones cuesta ahora unos 260 dólares adicionales respecto al mismo período del año anterior.
Ibendahl señaló que el aumento de los costos de producción y la incertidumbre sobre las condiciones del mercado internacional han afectado la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.
Aunque considera que los pagos extraordinarios pueden ayudar a los productores que de otro modo cerrarían el año sin ganancias, advirtió que no solucionan los factores que mantienen elevados los precios de los insumos.
La profesora asociada de Ciencias Políticas de la Universidad Estatal de Wichita, Alexandra Middlewood, dijo que ha escuchado opiniones divididas entre los agricultores: algunos valoran que las ayudas permitan mantener sus negocios, mientras otros las consideran rescates temporales y no una solución a largo plazo.
Reacción oficial
El anuncio se produce en un momento en que el Partido Republicano busca mantener su respaldo en los estados rurales, donde los agricultores y las comunidades vinculadas a la economía agrícola han sido parte importante de la base electoral de Trump.
La administración ha intensificado su atención a estas zonas, con visitas del presidente previstas a Iowa y Kansas dos días antes de las elecciones, de acuerdo con AP.
El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Estatal de Emporia, Michael Smith, explicó que muchos votantes rurales mantienen simpatía por Trump, pero algunas de las políticas de su Gobierno han generado dificultades para el sector agrícola.
Entre ellas mencionó las deportaciones de inmigrantes, que han afectado la disponibilidad de mano de obra en las explotaciones agrícolas, y los recortes a la ayuda exterior y a los programas de asistencia alimentaria SNAP, que pueden repercutir en la demanda de productos agrícolas.
“Algunas personas que admiran a Trump simplemente admiran a la persona, al hombre. Pero eso no significa que necesariamente les gusten sus políticas. Bueno, Trump mismo no está en la boleta electoral este año. Sus políticas sí”, expresó Smith.
Middlewood señaló que el costo de vida y el acceso a los servicios de salud también figuran entre las preocupaciones de los votantes rurales. Añadió que el descontento no necesariamente se traduciría en un cambio de apoyo hacia los demócratas, pero podría llevar a algunos electores a abstenerse o respaldar candidatos independientes.
La especialista consideró que los votantes independientes podrían tener un papel determinante en los resultados electorales, en unos comicios en los que las políticas de la administración Trump también estarán bajo evaluación.
Fuente: Edición USA






