¿Qué tienen en común una cocina saludable, un restaurante de alta gastronomía, una parada tradicional en la Autopista Duarte y una chocolatería que proyecta el cacao dominicano al mundo?
Todos demuestran que la gastronomía va mucho más allá de sentarse a comer. También habla de bienestar, tradición, creatividad e identidad.
Estos cuatro establecimientos, reconocidos en la primera edición de El Burén de Oro, invitan a descubrir esas distintas maneras de disfrutar la buena mesa.
Gastronomía saludable
Si buscas opciones para comer rico sin dejar de cuidar tu alimentación, Wholesome es una parada para tener en cuenta. Fundado por Sara Lina Dauhajre, este establecimiento apuesta por una cocina fresca, ligera y creativa, pensada para acompañar a quienes desean adoptar hábitos más saludables sin renunciar al sabor.
Su propuesta incluye alternativas adaptadas a diferentes estilos de alimentación, como las dietas keto, sin gluten, vegetarianas y bariátricas. Así, cada comensal encuentra opciones que responden a sus necesidades.
El reconocimiento en la categoría Gastronomía Saludable destaca esa filosofía: demostrar que comer mejor no tiene por qué sentirse como una renuncia, sino como una experiencia placentera. @wholesomedr
Alta cocina dominicana

En el universo de la alta cocina, Ajualä propone convertir una comida en una experiencia que involucra todos los sentidos. Fundado y dirigido por el chef venezolano Saverio Stassi, formado en París, el restaurante se ha consolidado como un referente gastronómico en Santo Domingo.
Su cocina de autor combina técnicas internacionales con ingredientes locales, que representan alrededor del 90 % de sus productos. El resultado es una propuesta que explora nuevos sabores sin perder de vista su conexión con el territorio.
No sorprende, por tanto, que recibiera el premio Gastronomía Satisfactoria y se convirtiera en el primer restaurante dominicano incluido en la guía 50 Best Discovery. @ajualard
El Típico Bonao

Desde 1962, El Típico Bonao es mucho más que una parada para comer durante un viaje por la Autopista Duarte. Su ambiente acogedor, bajo un techo de hojas de palma de cana y rodeado de árboles, invita a detenerse y compartir.
Óscar Batista, quien asumió la dirección en 1996 de manos de su abuelo, atribuye la permanencia del restaurante a dos pilares: la tradición y la vocación de servicio.
Reconocido en Gastronomía Sociable, este establecimiento demuestra que una buena mesa también se construye con recuerdos, encuentros y la hospitalidad que convierte a los visitantes en clientes habituales. @tipicobonao
La última parada nos lleva al chocolate. Creada por la familia Rizek, KahKow rinde homenaje al cacao dominicano mediante chocolates finos, bombones y otras propuestas que permiten explorar sus posibilidades.
KahKow

Sus sucursales combinan chocolatería y café con una selección de chocolates artesanales. En la calle Las Damas, en la Ciudad Colonial, KahKow ofrece además una experiencia interactiva que permite conocer el mundo del cacao y observar la elaboración de sus productos.
Su reconocimiento en Gastronomía Global celebra esa capacidad de transformar un producto emblemático del país en una experiencia que trasciende fronteras. @kahkow
Fuente: Revista






