Nueva Jersey evalúa un proyecto de ley que busca prohibir la venta de productos con microplásticos que afectan la salud y el medioambiente, entre ellos el chicle, lo que perfila a ese estado como pionero en EE. UU. contra la goma de mascar, informó este viernes el medio local NJ.com.
El proyecto Ley de Protección contra los Microplásticos también incluye utensilios de cocina de plástico (como platos, tenedores, cuchillos y recipientes), productos de limpieza y cosméticos, y propone destinar 3 millones de dólares al Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey para aplicar el estatuto.
El chicle se incluyó en la lista de productos potencialmente vetados luego de que investigadores descubrieran que se liberan microplásticos en el cuerpo en los primeros minutos de masticar la goma.
La medida propone que las empresas de chicles etiqueten durante dos años sus productos indicando que contienen microplásticos, y si al tercer año los continúan incluyendo en sus fórmulas, los tendrán que retirar.
Las sanciones por vender chicles en el mercado negro oscilarán entre los 1,000 y 25,000 dólares por infracción, señala la propuesta.
Los productos que no contengan microplásticos añadidos intencionadamente pero sí presenten trazas de estas partículas en el embalaje y otras posibles transferencias no serán penalizados, indica además NJ.com.
El proyecto de ley surgió tras una carta enviada el pasado junio por la Fiscalía General de Nueva Jersey y otros 14 estados a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) pidiendo más investigación y vigilancia de los microplásticos para comprender mejor sus efectos en la salud pública.
«Los microplásticos suscitan especial preocupación debido a su presunta prevalencia generalizada y a su capacidad de acumularse y persistir en el medio ambiente«, dijeron los fiscales, que advirtieron de los riesgos «debido a su abundancia en el agua, el aire y la tierra».
La exposición a los microplásticos se produce de muchas maneras, principalmente al beber agua y otras bebidas, respirar aire y consumir alimentos.
Su tamaño y forma pueden causar daño celular y tisular (destrucción, alteración o pérdida de la función de las células) y se han encontrado en todos los sistemas orgánicos humanos, incluido el cerebro.
La industria del chicle en EE. UU. produjo 14,950 millones de dólares en 2025 y se estima que al finalizar este año la cifra ascienda a 15,670 millones, de acuerdo con Market Data Forecast.
Fuente: Edición USA





