El Arzobispo de Denver, Mons. James Golka, y más de media docena de obispos católicos estadounidenses se reunieron con el presidente Donald Trump en el Despacho Oval el 22 de octubre.
Jenny Korn, directora de la Oficina de Asuntos Religiosos de la Casa Blanca, declaró a EWTN News que la reunión fue organizada por dicha oficina “como parte de nuestro diálogo continuo con líderes religiosos de todas las confesiones en todo el país”.
Korn señaló que, además de rezar con Trump, durante la reunión se trataron diversos asuntos, entre ellos “la libertad religiosa, el papel de la Oficina de Asuntos Religiosos de la Casa Blanca, la libertad de elección escolar, los visados por motivos religiosos y las políticas relacionadas con la vida”.
Entre los participantes se encontraban el Obispo Abdallah Elias Zaidan, de la Eparquía Maronita de Nuestra Señora del Líbano en Los Ángeles; el Obispo Edward Burns, de Dallas; el Obispo James Wall, de Gallup (Nuevo México); el Arzobispo emérito Joseph Naumann, de Kansas City (Kansas); el Obispo William Joensen, de Des Moines (Iowa); el Arzobispo Jeffrey Grob, de Milwaukee; y el Obispo Michael Barber, S.J., de Oakland (California).
Antes de concluir el encuentro, Golka y los demás obispos se reunieron alrededor de Trump, junto al emblemático escritorio “Resolute” del Despacho Oval, para orar.
Al dirigir la oración, Golka dio gracias a Dios “por el don de nuestra hermosa nación, el don de nuestro gobierno y el don de la presidencia”, y pidió la bendición divina para Trump.
Continuando con su oración, Golka también agradeció a Dios “por el don de tu Hijo, Jesús. Él está aquí con nosotros; nos redime, nos salva y nos brinda una inmensa misericordia y orientación”.
Asimismo, Golka invocó al Espíritu Santo, pidiéndole que “envuelva a nuestro país y nos proteja frente a cualquier influencia del mal”.
Tras la reunión, Golka afirmó en un comunicado que “espera que este encuentro fomente un mayor diálogo sobre la santidad de la vida, la dignidad humana y otras cuestiones que preocupan a la Iglesia Católica”.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) declaró que no tuvo ningún rol en el evento.
“Esto no fue algo organizado por la USCCB. No tiene ninguna relación con la Conferencia”, afirmó Chieko Noguchi, portavoz de la USCCB.
Korn también subrayó que la reunión “no fue política”, sino “políticas públicas en acción, que culminaron con una oración significativa junto al presidente y por él”. Además de Korn, a la reunión asistió Paula White-Cain, asesora espiritual del presidente desde hace mucho tiempo.
La USCCB y la administración Trump han coincidido en diversos temas, como la libertad religiosa y la ideología de género, así como en algunas de las iniciativas provida de Trump.
También han existido marcados desacuerdos en otras cuestiones, como la falta de medidas del gobierno para revertir la política de la administración Biden sobre los fármacos abortivos enviados por correo, el apoyo del presidente Trump a la fecundación in vitro (FIV) y los esfuerzos de la actual administración por llevar a cabo deportaciones masivas.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.
Fuente: Religion





