El jurado del Comité Seleccionador del Premio Nacional de Artes Visuales para las ediciones de 2025 y 2026 escogió este jueves a la artista visual Amaya Salazar como ganadora del Premio Nacional de Artes Visuales 2025 y al artista visual Dionisio Blanco como ganador del Premio Nacional de Artes Visuales 2026.
Una fuente que pidió permanecer anónima contó a Diario Libre que la decisión se tomó después de una sesión de trabajo del Comité Seleccionador del Premio Nacional de Artes Visuales para las ediciones 2025 y 2026.
Según las bases del Ministerio de Cultura, cada artista seleccionado recibirá un millón de pesos dominicanos. El total será de dos millones de pesos para ambas ediciones.
El premio también incluye un pergamino que se entregará en una ceremonia organizada por el Ministerio de Cultura. La fecha, la hora y el lugar de la ceremonia se anunciarán más adelante.
Reconocimiento a la huella artística
El Premio Nacional de Artes Visuales se creó con el Decreto núm. 373-17 del 11 de octubre de 2017. El premio reconoce la obra de toda una vida de una figura destacada de cualquier género de artes visuales en la República Dominicana.
El premio valora la trayectoria, la dedicación y los aportes de los artistas al desarrollo de las artes visuales, a la cultura y a la sociedad dominicana, así como el legado y el compromiso de los artistas con las generaciones presentes y futuras.
La convocatoria para las ediciones 2025 y 2026 se aprobó con la Resolución núm. 013-2026 del 14 de agosto de 2026, firmada por el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo Sanz.
La resolución dice que, de forma excepcional, se elegirán dos ganadores independientes, uno para cada edición, porque el premio de 2025 no se pudo celebrar ese año.
Según las bases del premio, los candidatos deben tener una trayectoria y aportes que hayan ayudado mucho al desarrollo, al enriquecimiento y a la proyección de cualquiera de los géneros de las artes visuales en la República Dominicana.
El reconocimiento también valora la dedicación de los artistas, sus contribuciones al arte, a la cultura y a la sociedad dominicana, y su capacidad para servir de ejemplo a las generaciones actuales y futuras.
Las candidaturas pueden presentar los miembros del Comité Seleccionador, las asociaciones de artes visuales del país, las asociaciones de dominicanos en el exterior y las universidades nacionales que no formen parte del jurado.
Cada entidad proponente puede presentar hasta tres candidaturas por año de premiación. En cada candidatura se debe indicar el nombre del artista, el año para el que se postula, una breve motivación y los datos de contacto.
Las bases también dicen que no pueden participar funcionarios del Ministerio de Cultura ni de sus dependencias, incluido el ministro, los viceministros, los directores y demás servidores públicos. La prohibición también alcanza a sus cónyuges, ascendientes, descendientes y familiares colaterales.
El Comité Seleccionador debe emitir dos veredictos independientes e inapelables, uno para 2025 y otro para 2026, con la presencia de un notario público que levante un acta por cada deliberación.
Amaya Salazar, pintora y escultora

Amaya Salazar nació en Santo Domingo en 1951. Es una pintora y escultora dominicana conocida tanto en el país como fuera de sus fronteras.
Comenzó sus estudios en Santo Domingo y después continuó su formación en España y en Estados Unidos. Hizo su primera exposición individual en 1981 y, en 1987, mostró su obra en España.
La forma en que ella plasma la luz y el color hace que sea difícil clasificar sus cuadros. En sus pinturas, las formas parecen descansar bajo un velo de transfiguración.
Sus trazos delgados y sus rostros desdibujados le dan a sus composiciones una atmósfera etérea que se alimenta de luz. En la escultura, la artista trabaja principalmente con bronce.
En 1990, Amaya Salazar realizó una exposición de gran éxito en España y ese mismo año presentó sus trabajos en la Galería de Arte La Torre, en Milán, Italia.
Entre 1990 y 1994 Amaya Salazar enseñó dibujo en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Con sus clases formó a varios artistas nuevos.
Amaya Salazar ha expuesto sus pinturas en muchas exposiciones colectivas alrededor del mundo. Sus obras han pasado por galerías de Italia, Canadá, Estados Unidos, Puerto Rico, Panamá, Venezuela, Francia e Israel.
Entre las obras de Amaya Salazar está “Dos mujeres”, un acrílico sobre tela que hizo en 2004.
Amaya Salazar también hizo obras por encargo para espacios públicos de Santo Domingo.
Las obras de Amaya Salazar están en la colección del Museo de Arte Moderno, en la colección del Voluntariado del Museo de las Casas Reales, en el Admiral’s Club de American Airlines y en el Banco Popular, todos en Santo Domingo.
Las obras de Amaya Salazar también se encuentran en la Caja de Ahorros de Vitoria, España; en CODETEL, Santo Domingo; en ABN/AMRO, Miami, Florida; y en BPD International Bank, Nueva York.
Por la calidad de su trabajo y su presencia internacional, Amaya Salazar es vista como una de las grandes pintoras dominicanas.
Dionisio Blanco, el maestro de los sembradores

Dionisio Blanco nació en San Cristóbal en 1953. Dionisio Blanco ha trabajado como pintor, dibujante, escultor, docente, escritor y crítico de arte.
La obra de Dionisio Blanco muestra la dominicanidad a través del paisaje rural y la figura del sembrador. Ese paisaje y ese sembrador aparecen en gran parte de la producción del artista.
La pintura de Dionisio Blanco mezcla realismo mágico con la cultura dominicana. Las creaciones de Dionisio Blanco reflejan la vida del campo, la historia y las tradiciones del país. Blanco captura la esencia del campo y la relación del ser humano con la naturaleza.
Entre las obras más conocidas del maestro están “Cosecha Dorada”, que representa la abundancia y el esfuerzo del campesino, y la serie “Sembradores en materia y espíritu”, que habla de la espiritualidad del trabajador rural.
En 1984 presentó la exposición “Los sembradores: Imágenes sobre la tierra dormida”. Esa exposición dio inicio a una de las series más importantes de la carrera de Dionisio Blanco.
Esta muestra nació de dibujos hechos con pastel y carboncillo que mostraban la vida de los campesinos dominicanos. Algunas figuras tenían la cara bien marcada; otras solo se reconocían por el sombrero.
Cuando Blanco estudiaba en la Escuela Nacional de Bellas Artes, tuvo su primera experiencia como docente. El profesor español Pedro García de Villena lo eligió como asistente de enseñanza.
García de Villena enseñó con mucho rigor técnico y con una base fuerte en el dibujo. Esa enseñanza marcó el desarrollo artístico de Blanco.
Blanco también trabajó con el arquitecto Eugenio Pérez Montás en temas de edificios históricos de la Zona Colonial. Esa colaboración le permitió crear composiciones que después formaron parte de sus exposiciones.
Otro tema que inspiró a Blanco fue la migración campesina hacia Santo Domingo. Blanco observó las condiciones sociales en La Ciénaga y en las comunidades cerca del río Ozama.
Aporte a la crítica de arte
Además de crear, Dionisio Blanco ha trabajado mucho en la crítica de arte y en difundir la cultura dominicana.
Blanco fue fundador de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte, junto a Jeannette Miller, Pedro Mir, Silvano Lora, Marianne de Tolentino, Danilo de los Santos y Humberto Soto Ricart, entre otros.
En gran parte de la década de 1980, Blanco realizó una labor editorial y crítica en la revista Isla Abierta del periódico Hoy y en la sección Cultura de El Nacional.
En esos espacios, Blanco publicó ensayos sobre artistas dominicanos como Domingo Liz, Eligio Pichardo, Jaime Colson, Gilberto Hernández Ortega, Iván Tovar, Norberto Santana, Amable Sterling, Cándido Bidó, Guillo Pérez, Ramón Oviedo, Elsa Núñez y Leopoldo Pérez.
Después, Blanco siguió publicando artículos y ensayos didácticos sobre arte y cultura en el suplemento Areíto del periódico Hoy. En esos escritos, Blanco abordó la obra de artistas universales y dominicanos y trató temas del patrimonio cultural.
En la reunión se habló de El Greco, Paul Gauguin, Alberto Ulloa, Elvin Tolentino, Manuel Nina Cisneros, la iglesia de Santa Bárbara y la iglesia de San Dionisio, en Higüey.
Su obra ha sido valorada por escritores, intelectuales y críticos como Fernando Vargas, Danilo Lasosé, Óscar Gil Díaz, Marcio Veloz Maggiolo, Manuel Mora Serrano, Juan Bosch, Lupo Hernández Rueda, Odalys G. Pérez, Cándido Gerón, Amable López Meléndez, Tomás Castro Burdiez, Fradique Lizardo, Mateo Morrison, Basilio Belliard, Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Enriquillo Sánchez e Ignacio Nova.
En octubre de 2020, el Centro Cultural Banreservas presentó el documental “Dionisio Blanco, el sembrador”, dedicado a recorrer la vida y la trayectoria del artista.
Entrega de reconocimientos
- Las bases aprobadas por el Ministerio de Cultura dicen que los dos premios se entregarán en una ceremonia conjunta, organizada por la institución, en una fecha y un lugar que se anunciarán oportunamente.
- Cada ganador recibirá un millón de pesos dominicanos y el reconocimiento a su trayectoria artística. Los galardonados también deberán participar, cuando los convoque el Ministerio de Cultura, en conversatorios, talleres, exposiciones y otras actividades para fortalecer la difusión y promoción de las artes visuales en la República Dominicana.
Fuente: Revista





