La grandeza del escenario parece tener un efecto particular sobre Junior Caminero: mientras mayor es el reto, mayor parece ser su comodidad.
El antesalista dominicano llega a la Serie Divisional de la Liga Americana después de completar otra temporada de impacto con los Rays de Tampa Bay y con la mirada puesta en el que considera el objetivo más importante de su carrera hasta ahora: ganar la Serie Mundial.
El nativo de Santo Domingo ya había demostrado esa capacidad para responder en momentos importantes durante el Clásico Mundial de Béisbol, cuando conectó tres jonrones con República Dominicana, incluido uno ante el estelar Paul Skenes en la semifinal disputada en loanDepot park.
El 11 de septiembre volvió a aparecer en un momento decisivo, esta vez con los Rays, al conectar un jonrón de dos carreras que dejó en el terreno a los Astros y aseguró el boleto de Tampa Bay a la postemporada.
“Jugar en el Clásico Mundial de Béisbol es un escenario diferente. Ahora, aquí con el equipo es otro escenario diferente, pero es el mismo juego. Nada cambia”, expresó Caminero.
“Pero para mí, esto es muy importante con el equipo. Es el equipo al que pertenezco y, siendo sincero, para mí y para nosotros, somos un equipo [para el que] es muy importante ganar una Serie Mundial”, dijo.
La producción del dominicano explica por qué Tampa Bay llega a octubre depositando buena parte de sus esperanzas en su bate. Caminero terminó la temporada con 42 jonrones, 101 carreras impulsadas, 170 hits, 100 carreras anotadas y promedio de .276, además de un OPS de .884.
Fue segundo en la Liga Americana con 42 cuadrangulares, tercero con sus 101 remolcadas y terminó segundo en la votación final de MVP de MLB.com, solo detrás de Yordan Álvarez.
Los números también colocaron al dominicano en un grupo histórico. Caminero consiguió por segundo año consecutivo al menos 40 jonrones y 100 impulsadas.
Desde que las carreras impulsadas se convirtieron en estadística oficial en 1920, solamente nueve jugadores habían conseguido múltiples temporadas de ese tipo dentro de sus primeras cuatro campañas en Grandes Ligas, entre ellos Ralph Kiner, Eddie Mathews, Albert Pujols, Ryan Howard, Nolan Arenado y Pete Alonso. Caminero es el noveno.
Mejora con el guante
Pero el crecimiento del dominicano no se limitó al bate. Su defensa en la tercera base, una de las principales interrogantes alrededor de su desarrollo, también mostró avances.
Caminero reconoció que tuvo dificultades al comenzar las temporadas 2025 y 2026, pero atribuyó su progreso al trabajo con el coach de tercera base Brady Williams y el resto del cuerpo técnico de Tampa Bay.
“Es la confianza, sobre todo. No es un secreto que el año pasado y este año, al comienzo de la temporada, no tuve una gran defensa”, admitió. “Desde el comienzo de la temporada he cometido muchos errores que son parte del juego. Créanme, no quiero cometer muchos errores, pero son cosas que pasan, y por eso también estamos aquí, para aprender más cada día”.
La confianza también se reflejó en la continuidad. Caminero fue titular en los 162 partidos de los Rays en la tercera base, una oportunidad que valoró especialmente después de mantenerse saludable durante toda la campaña.
Ahora el desafío cambia de dimensión. Los Rays y los Yankees, los dos equipos con mejor récord de la Liga Americana, se enfrentan desde este sábado en el Juego 1 de la Serie Divisional en el Tropicana Field.
Tampa Bay dominó 7-6 la serie particular durante la temporada regular y buscará repetir lo ocurrido en su único enfrentamiento previo en postemporada, la Serie Divisional de 2020, cuando eliminó a Nueva York en cinco partidos.
Para Caminero, sin embargo, el escenario no cambia la esencia del juego. Lo que sí cambia es lo que está en juego.
“En los otros escenarios en los que he estado, es muy bonito representar a mi país y jugar por los dominicanos, pero jugar con este equipo del que formas parte en las Grandes Ligas es más especial”, afirmó.
Fuente: www.diariolibre.com







