Un tribunal federal suspendió la ejecución de Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por el asesinato de una compañera de estudios cometido en 1995, que estaba programada para este miércoles.
Los jueces decidieron revisar si las acusaciones de abuso sexual y violación sufridos por Pike durante su infancia fueron tomadas en cuenta exhaustivamente antes de que fuera condenada a muerte, según recoge The New York Post.
- La decisión fue informada aproximadamente una hora antes de que comenzara la ejecución.
De acuerdo con The Post, los testigos de la ejecución ya se habían reunido en la Institución de Máxima Seguridad de Riverbend, en Nashville, cuando se dio a conocer la orden, alrededor de las 9:00 de la mañana, hora del centro de Estados Unidos.
- Esta habría sido la primera ejecución de una mujer en el estado en al menos 200 años.
No quedó claro de inmediato si el fiscal general de Tennessee apelaría la decisión ni cuánto tiempo podría retrasarse la ejecución.
Los abogados de Pike ya habían argumentado que durante el juicio no se presentó ante el jurado información relevante sobre los abusos que sufrió desde su infancia.
Según el defensor federal Stephen Ferrell, Pike fue víctima de abuso sexual desde que era una niña pequeña y sufrió violaciones a los 11 y 17 años. La defensa sostiene que esos antecedentes, junto con sus problemas de salud mental no tratados, debieron ser considerados al momento de decidir la pena.
Pike fue diagnosticada posteriormente con trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático. En una declaración incluida en su petición de clemencia, expresó arrepentimiento por el asesinato y reconoció el impacto que tuvo en la familia de la víctima.
Sus abogados también argumentan que el conocimiento científico sobre el desarrollo del cerebro adolescente ha avanzado desde el juicio celebrado en 1996 y que la edad de Pike debió tener mayor peso al momento de dictar la sentencia.
El caso
Pike fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, quien estudiaba junto a ella en el programa Knoxville Job Corps. Los fiscales sostuvieron que Pike consideraba a Slemmer una rival sentimental y la llevó hasta una zona apartada, donde ella y su novio, Tadaryl Shipp, la torturaron y asesinaron.
El crimen generó una amplia atención por la brutalidad del ataque, la edad de los involucrados y porque un símbolo asociado con el satanismo fue grabado en el cuerpo de la víctima. Shipp, quien tenía 17 años cuando ocurrió el asesinato, reconoció posteriormente haber sido quien grabó un pentagrama en el cuerpo de Slemmer.
Pike no niega su participación en el crimen. Sin embargo, sus abogados sostienen que la pena de muerte no es apropiada debido a que tenía 18 años al momento del asesinato y había sufrido durante su infancia abusos sexuales, violencia y abandono, además de haber sido diagnosticada posteriormente con trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático.
Su entonces novio, Tadaryl Shipp, tenía 17 años al momento del asesinato y recibió una condena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Un tercer adolescente que admitió haber actuado como cómplice recibió libertad condicional.
Fuente: www.diariolibre.com






