Suele ser uno de los datos curiosos más repetidos cuando se habla acerca de las carreteras estadounidenses. Y es que durante décadas se ha difundido rumor de que la red de autopistas de EEUU se diseñó para que una de cada cinco millas fuera perfectamente recta y lista para servir también como pista de aterrizaje de emergencia si la Guerra Fría se volvía caliente. La historia lleva décadas dando tumbos en numerosos sitios, pero cabe destacar que se trata de un mito, o al menos parte del relato.
Defensa. Las autopistas interestatales estaban verdaderamente vinculadas a la defensa nacional, Eisenhower estuvo realmente influido por su experiencia militar y otros países han construido carreteras con este propósito. Y quizás esa vinculación con el ejército es lo que ha hecho que el mito sea tan persistente.
Qué es realmente falso. Según la Administración Federal de Carreteras (FHWA), la agencia que supervisa la Red Interestatal, la regla de “una milla de cada cinco” no tiene fundamento en ninguna ley, normativa, manual de diseño ni hecho real. La legislación que construyó el sistema, la Ley de Ayuda Federal para Carreteras de 1956, tampoco contiene tal requisito.
Tal y como señala Snopes, la ley no contenía ningún requisito de “una de cada cinco”, ni tan siquiera sugería el uso de tramos de la red interestatal como pistas de aterrizaje de emergencia. PolitiFact llegó a la misma conclusión al revisar una publicación viral de Facebook que repetía la afirmación, confirmando que había sido marcada como falsa por el propio programa de verificación de la plataforma.
De dónde procede la confusión. Parte de que la historia haya dado tumbos durante tantos años proviene del título oficial del sistema de autopistas. En 1956, el Congreso añadió las palabras “y de Defensa” a la ley, por lo que se conoce formalmente como “Red Nacional de Autopistas Interestatales y de Defensa”. Sin embargo, como señala la FHWA, el programa era tan popular por sus beneficios civiles que la legislación se habría aprobado incluso aunque la defensa no hubiera sido un factor.
La defensa fue un argumento real utilizado para lograr apoyo político, pero se trataba de desplazar tropas y suministros eficientemente entre bases y ciudades, no de estacionar cazas en el arcén.
En detalle. El historiador de la FHWA Richard Weingroff, quien redactó el escrito que desmentía el mito por parte de la agencia, se encargó de rastrear de dónde comenzó probablemente la confusión. HowStuffWorks cita su trabajo, indicando que la cifra falsa de “1 de cada 5” parece ser una mezcla confusa de tres leyes reales e independientes: la Ley de Carreteras de Defensa de 1941, la Ley de Ayuda Federal para Carreteras de 1944 y la Ley de Ayuda Federal para Carreteras de 1956, de las cuales ninguna contiene en realidad la regla que se les atribuye.
La ley de 1941 sí financió un verdadero programa de “pistas de vuelo” en tiempo de guerra, construyendo pequeñas pistas auxiliares cerca de algunas carreteras para uso militar, y la ley de 1944 consideró brevemente continuar con algo similar. Pero ese programa era mayoritariamente para uso militar y acabó descartándose antes de que se empezara a construir la propia Red Interestatal.
Por qué el mito tampoco se sostiene. Incluso dejando a un lado la documentación, Snopes señala que la idea se desmorona rápidamente, pues cerrar carriles de la red interestatal para hacer aterrizar aviones durante una emergencia nacional iría en contra del propósito mismo del sistema de autopistas, ya que mover tropas y suministros por tierra sería una actividad demasiado importante como para interrumpirla solo para aterrizar aviones.
Además, EEUU cuenta con miles de pequeños aeródromos civiles y militares que serían un recurso secundario mucho más lógico que cerrar una autopista en servicio. Ahora, nada impide a un piloto tener que realizar un aterrizaje de emergencia de forma improvisada en una autopista si no dispone de ninguna otra alternativa al alcance. Pero las carreteras no están diseñadas con ese fin.
Lo que sí hicieron otros países. La versión del mito que es cierta pertenece a otro lugar: Suecia. Y es que durante la Guerra Fría, la Fuerza Aérea Sueca construyó una red real de pistas de aterrizaje en carreteras como una estrategia de defensa deliberada, precisamente porque un país pequeño y expuesto preveía que sus bases aéreas principales serían inutilizadas en primer lugar en cualquier conflicto.
De hecho, tal y como describen en la web oficial de las Fuerzas Armadas de Suecia, hace unos meses se realizaron ejercicios en los que un JAS 39 Gripen aterrizó en una carretera de Småland. En el artículo explican que el objetivo de adaptar estas carreteras era aumentar la supervivencia frente a amenazas externas y que el sistema histórico Bas 90 estaba diseñado precisamente para dispersar aeronaves y complicarle la vida al enemigo.
Imagen de portada | John Torcasio
Fuente: www.xataka.com