
MiRezo.
Laura Rooney y su familia crearon MiRezo después de no encontrar una aplicación en español que respondiera a lo que necesitaban: orar sin anuncios, sin cuentas, sin conexión a internet. Lo que comenzó como una herramienta para su propia casa hoy busca ayudar a otras familias a recuperar el hábito de la oración diaria.
En una isla del Caribe de Panamá, lejos de la realidad católica en la que Laura Rooney y su esposo crecieron, nació una idea que terminó convirtiéndose en una aplicación de oración.
Laura y su esposo son argentinos y ambos crecieron en familias católicas. Fueron a colegios católicos, asistieron a Misa los domingos y recibieron desde pequeños una formación marcada por la fe. Sin embargo, años después de mudarse a una isla del Caribe panameño, su relación cotidiana con la Iglesia cambió.
«Acá la realidad es muy distinta: casi no hay iglesias católicas en toda esta zona, donde son mucho más comunes las comunidades adventistas y metodistas», cuenta Rooney a ACI Prensa.

Esa distancia, reconoce, hizo que durante un tiempo se alejaran un poco de la religión, pero en los últimos años decidieron retomar “el camino de la fe: la oración diaria, tomar un momento cada día para rezar y agradecer a Dios todo lo que nos da», explica.
Fue entonces cuando comenzaron a buscar herramientas digitales que pudieran acompañarlos. Probaron diferentes aplicaciones, pero ninguna terminaba de convencerlos.
«Mi esposo es programador y tiene mucha experiencia, así que un día decidimos hacer la app que nosotros mismos necesitábamos», recuerda Laura.
Así nació MiRezo, inicialmente como un proyecto doméstico y familiar que con el tiempo decidieron “compartirla con todos”.
Una aplicación hecha en familia
Detrás de MiRezo no hay un gran equipo de desarrolladores ni inversionistas. La aplicación nació y continúa desarrollándose como un proyecto familiar.
El esposo de Laura se encarga principalmente de la programación y de la página web. Ella participa en esas tareas y trabaja además en el área de marketing. Sus hijos, de 16 y 19 años, también tienen un papel activo.
«Participan creando contenidos, ayudando con el marketing y probando cada novedad antes de que salga», relata.
La dinámica incluso ha llevado a que la aplicación se convierta en un tema habitual de conversación en casa.
«Es de verdad un proyecto familiar: cada uno aporta lo suyo, y la app se conversa en la mesa como cualquier otro tema de la casa», afirma.
MiRezo ofrece decenas de oraciones, rosario guiado con audio, el Vía Crucis, más de 40 novenas y el santo de cada día. Una de las características que sus creadores consideran esenciales es que puede utilizarse sin conexión a internet.
La aplicación tampoco exige crear una cuenta ni muestra publicidad.
«Queríamos que al abrir la app hubiera paz»
Para Laura, la experiencia del usuario debía estar subordinada a un único objetivo: facilitar la oración.
«Queríamos que al abrir la app no hubiera nada entre la persona y la oración: sin anuncios, sin crear cuentas, sin pantallas que interrumpan», explica.
La intención era que una persona pudiera comenzar a rezar “en segundos”.
«También queríamos que se sintiera pensada en español desde el primer momento, no traducida», afirma.
El texto de las oraciones permanece visible mientras se reproduce el audio y utiliza una letra grande para facilitar la lectura. De esta manera, cada persona puede acompañar el audio o rezar en silencio.
Y la posibilidad de utilizarla sin internet responde a una experiencia que los propios creadores conocen bien.
«Sabemos lo que es querer rezar donde no llega la señal», señala Laura.
El cuidado de las oraciones
Uno de los aspectos a los que la familia Rooney presta especial atención es la fidelidad de los textos que aparecen en la aplicación.
Cada oración es revisada utilizando fuentes tradicionales de la Iglesia. El proceso comienza dentro de la propia familia y cuenta también con la colaboración de amigos en la fe, entre ellos varias catequistas.
«Con mucha humildad, porque son textos antiguos y queridos, y merecen respeto», explica Laura sobre el proceso.
Además, sacerdotes y religiosas utilizan la aplicación y sus comentarios sirven para detectar posibles mejoras.
«Es importante porque quien abre la app para rezar confía en que va a encontrar las oraciones como las aprendió», afirma.
La familia continúa incorporando contenidos y revisando los ya disponibles. Cuando reciben alguna observación sobre una oración, procuran corregirla rápidamente.
«Estamos constantemente mejorando y agregando nuevos contenidos, y cuando alguien nos señala algo, lo corregimos enseguida», asegura.
«Competimos» por quién reza más
La aplicación también terminó modificando, de una manera inesperada, la dinámica de oración dentro de la propia familia.
MiRezo registra el tiempo de oración de cada usuario y cuenta con un widget que puede colocarse en la pantalla del teléfono. Esto dio lugar a una particular competencia entre los Rooney.
«Te cuento algo que nos da risa: competimos entre nosotros», relata Laura.
«No siempre rezamos los cuatro juntos en el mismo lugar, pero esa pequeña competencia hace que ninguno deje pasar el día sin rezar», añade.
«Si la app ayuda aunque sea a una familia a volver a rezar, ya valió la pena»
Apenas dos meses después de su lanzamiento, la familia ya comenzó a recibir mensajes de personas que utilizan MiRezo.
Laura cuenta que han recibido cerca de cincuenta calificaciones, todas de cinco estrellas, entre App Store y Google Play.
Sin embargo, son los testimonios personales los que más valor tienen para ellos.
Una usuaria de España escribió: «Esta aplicación es súper bonita, me invita a rezar de una manera más fácil. Ahora puedo rezar el rosario y la coronilla, por ejemplo, de una manera llevadera porque lo puedes escuchar a la vez. La recomiendo 100%».
Otra usuaria resumió así su experiencia: «Excelente aplicación para acompañarte en la oración. ¡Gracias por este trabajo que nos une en oración!».
También recibieron el comentario de otra usuaria, identificada como Ari: «Es excelente la App. una gran ayuda para quienes nos mantenemos en oración. Tiene muchas herramientas de gran utilidad. 100% recomendada».
Para los Rooney, estos mensajes son más importantes que cualquier cifra.
«Cuando leemos algo así en familia, sentimos que todo el esfuerzo vale la pena», afirma Laura.
«Lo que soñamos es sencillo: que en las familias que usan MiRezo la oración vuelva a ser parte de la vida diaria, como lo fue en las casas de nuestros abuelos», concluye.
«Si la app ayuda aunque sea a una familia a volver a rezar, ya valió la pena».
MiRezo es gratuita y está disponible para iPhone y Android. También ofrece una versión para iPad y puede utilizarse sin internet, sin cuentas y sin anuncios. La familia comparte más información sobre el proyecto y su historia en su sitio web, MiRezo.
Fuente: www.aciprensa.com