En la celebración de la Pascua, la Iglesia Católica conmemora la resurrección de Cristo, símbolo de la victoria sobre la muerte y el pecado. Durante la Vigilia Pascual, se encendió el Cirio Pascual, representación de la luz divina que iluminará los templos durante cincuenta días. La resurrección trae consigo una nueva perspectiva de vida, donde incluso el dolor y el sufrimiento encuentran sentido en la esperanza de la vida eterna. Es un momento de alegría y paz, de testimoniar la fe recibida con coherencia y autenticidad.
Fuente: www.aciprensa.com