El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este martes que «quien no debe, no teme«, por lo que «quien sale escondido de su país, debe alguna cosa», en referencia a la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos.
«Lamento que haya salido de Brasil. Podría haberse quedado para probar que las acusaciones no son verdaderas», dijo Lula sobre su rival derrotado en las elecciones presidenciales.
Las declaraciones del mandatario se producen después de que Bolsonaro abandonara territorio brasileño pese a una orden del Supremo Tribunal Federal (STF) que le exigía entregar sus pasaportes, en el marco de una investigación por su presunta vinculación con operaciones de lavado de dinero relacionadas con apuestas digitales.
El magistrado Alexandre de Moraes había concedido al senador un plazo de 24 horas para entregar sus documentos de viaje. Tras el incumplimiento, las autoridades brasileñas procedieron a cancelar su vigencia.
Bolsonaro había asegurado previamente que no abandonaría Brasil y que permanecería en el país para ejercer la oposición al Gobierno de Lula y defenderse de las acusaciones judiciales.
Visados expedidos a Bolsonaro
Por su parte, la Administración del presidente Donald Trump anunció este martes que expedirá visados a Flávio Bolsonaro y sus familiares para permitirles ingresar a Estados Unidos.
«El Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a sus familiares y les permitirá entrar en Estados Unidos«, declaró a EFE un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.
La medida se conoció mientras la Policía Federal brasileña investigaba las circunstancias de la salida del senador. Según informaciones publicadas por Diario Libre, basadas en reportes de medios brasileños, aliados políticos del excandidato aseguraron que había tomado un vuelo con destino a territorio estadounidense.
El Gobierno estadounidense no ha anunciado una concesión de asilo político. Su comunicación se limita a la expedición de los documentos migratorios que permitirían la entrada de Bolsonaro y sus familiares.
Fuente: Mundo






