Comunidades de México y Tierra Santa se unirán este sábado 24 de octubre en el Sexto Rosario por la Paz, una iniciativa que busca acompañar con la oración a las familias que sufren la violencia y pedir por la reconciliación entre los pueblos.
El Rosario comenzará a las 10:00 horas de Ciudad de México, 18:00 horas en Palestina y 19:00 horas en el resto de Tierra Santa, y contará con participantes de Siria, Irak, Líbano, Palestina, Israel, Jordania y México. La oración se realizará en árabe, hebreo, inglés y español.
Desde la Basílica de Guadalupe se sumará al Rosario la periodista católica Ana Paula Morales, organizadora de la jornada de oración. También participará Mons. Héctor Pérez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México y secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
En declaraciones a EWTN News Español, Morales señaló que participar desde el santuario mariano tiene para ella un significado “muy profundo”, pues permite poner “el dolor de tantos hermanos bajo la mirada de la Virgen de Guadalupe, a sus pies”.
Recordó que en el Tepeyac la Virgen María “se acercó a una persona concreta, escuchó su aflicción y le hizo saber que no estaba sola”, un consuelo que, afirmó, tiene especial vigencia “cuando tantas familias viven con miedo, han perdido a alguien o no saben si podrán volver a casa”.
Morales destacó además el vínculo que puede establecerse entre quienes padecen la violencia en Medio Oriente y en México.
“Lo que vive una madre en Gaza o una familia en Líbano nos concierne, aunque estemos a miles de kilómetros”, afirmó. “Nosotros, que también conocemos el dolor de la violencia que vivimos en México, podemos encontrarnos con ellos desde esa herida compartida ante la Virgen”.
La periodista señaló que, a lo largo de las seis ediciones del Rosario, le ha conmovido especialmente la disposición de comunidades que, aun atravesando situaciones difíciles, encuentran un momento para unirse a la oración.
“Escuchar su oración nos ayuda a comprender que detrás de noticias hay una historia, una familia, una persona, una esperanza”, expresó.
Para Morales, perseverar en esta iniciativa es también una forma de transmitir a las comunidades que sufren un mensaje de cercanía: “Seguimos aquí, seguimos pendientes de ustedes y seguimos confiando en Dios”.
Las intenciones estarán centradas especialmente en quienes padecen las consecuencias de la violencia en la región: los civiles, las familias que han perdido a seres queridos y las personas obligadas a abandonar sus hogares. También se rezará para que la ayuda humanitaria pueda llegar de manera segura.
Fuente: Religion





