Luego del escándalo generado por el incidente en el que agentes de la Policía Nacional esposaron a la diputada Millys Johanna Martínez Morillo durante las fiestas patronales de Elías Piña, la legisladora y el director general de la institución, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, fumaron la pipa de la paz y acordaron dar por cerrado el episodio.
La información sobre el encuentro dada a conocer este jueves por el equipo de prensa de la Cámara de Diputados. «El director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, y la diputada Millys Martínez sostuvieron un encuentro en el que abordaron de manera respetuosa el impasse ocurrido en la provincia Elías Piña», dice el escueto texto acompañado de dos fotografías de ambos.
Agrega que «ambas partes acordaron dar por superada la situación, reafirmando su compromiso con el diálogo, el respeto mutuo y la colaboración institucional en beneficio de la ciudadanía».
Cómo ocurrieron los hechos, según videos
La controversia se produjo después de que se difundiera un video en el se observa a Martínez en un forcejeo con uniformados cuando trataba de impedir que apresan a un joven del municipio Comendador el pasado domingo.
El director policial designó al inspector general de la institución, general Martín Tapia Sánchez, para encabezar las investigaciones sobre el incidente, en el que estuvieron involucrados agentes policiales, la legisladora y otros ciudadanos.
En un comunicado el mismo domingo, la Policía también desmintió que la diputada hubiese sido apresada, como se difundió en algunos medios de comunicación y redes sociales, y precisó que las pesquisas permitirían establecer lo ocurrido.

Queja en la Cámara de Diputados
El incidente provocó que varios legisladores expresaron su descontento con la situación, planteando que violaba la Constitución de la República. Posteriormente, la legisladora denunció haber sido víctima de atropello y abuso de autoridad por parte de agentes policiales, lo que provocó una protesta de solidaridad en la Cámara de Diputados, donde la mayoría de los legisladores abandonaron el hemiciclo y obligaron a suspender la sesión por falta de cuórum.
Martínez había explicado ante la Cámara de Diputados que el conflicto comenzó cuando agentes policiales intervinieron por la música que se reproducía desde un vehículo durante las fiestas patronales del municipio Comendador.
Según su versión, el joven involucrado atendió el llamado, apagó la música, cerró su vehículo y se marchó, pero posteriormente fue interceptado por los agentes, quienes, denunció, intentaron maltratarlo.
La legisladora pidió a sus compañeros que no vieran el incidente como un problema personal, sino como una situación relacionada con la dignidad del Congreso y los derechos de los ciudadanos.
Fuente: Actualidad






