
Señal indicadora del Camino de Santa Cura Gabriel Brochero. Ruta de las Altas Cumbres, Córdoba, Argentina. Crédito: cfg1978/Shutterstock.
La Cámara de Diputados aprobó declarar patrimonio cultural inmaterial de la Argentina a El Camino de Brochero, una ruta de 240 kilómetros que recorre diversos lugares vinculados a San José Gabriel del Rosario Brochero o simplemente el Cura Brochero.
La ley, impulsada por la senadora cordobesa Alejandra Vigo, ya contaba con la media sanción del Senado desde septiembre de 2025, y a finales de este mes de agosto ha sido aprobada definitivamente, según señala una nota del Senado de Argentina.
La ley busca preservar y promover la tradición de los peregrinos que recorren los lugares relacionados al santo argentino, además de las celebraciones y expresiones de fe vinculadas a la celebración del Cura Brochero.
Como sucede con el Camino de Santiago en España, los peregrinos podrán obtener un pasaporte para registrar su recorrido, con lo podrán participar de diversas actividades vinculadas al turismo, la gastronomía, las artesanías, entre otros.
Además, quienes completen el circuito podrán recibir la acreditación de “Peregrino de Brochero”.
El Camino de Brochero
El Camino, presentado en febrero de 2023, cuenta diversos circuitos y conecta tres lugares vinculadas al santo: Villa Santa Rosa de Río Primero; Córdoba, capital provincial; y Villa Cura Brochero.
El recorrido comienza en el Paraje Carreta Quemada, del departamento Río Primero, donde nació y creció, luego pasa por la capital cordobesa, donde el santo hizo su formación religiosa.
El tramo final es en la antigua Villa del Tránsito, actualmente Villa Cura Brochero, ubicada en el valle de Traslasierra, donde el sacerdote realizó su obra pastoral y social, construyendo caminos, escuelas y diques, mientras “rescataba almas” a lomo de mula.
El Santo Cura Brochero
San José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en el Paraje Carreta Quemada en la provincia de Córdoba en Argentina,
“El Cura Gaucho”, recorrió la región a lomo de mula para atender las necesidades materiales y espirituales de todos sus pobladores, sin distinción.
Dedicó su vida a los más humildes y procuró la salvación de las almas. Con ese propósito, fue un gran promotor de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. Se contagió de lepra por compartir el mate con los enfermos, quedó sordo y ciego. Murió el 26 de enero de 1914. Fue declarado santo el 16 de octubre de 2016 por el Papa Francisco.
Fuente: www.aciprensa.com