En Santa Catalina, Palma de Mallorca, antiguamente un barrio pesquero, ha experimentado una notable transformación. Ahora, se caracteriza por la presencia de numerosos negocios de hostelería y un mercado inmobiliario en auge, atrayendo a expatriados de ciudades como Estocolmo. Este cambio ha llevado a que algunos se refieran a este lugar como «la pequeña Suecia».
Fuente: www.xataka.com