En el año 2018 se alertaba sobre el creciente uso del vaping entre adolescentes, y hoy en día, la preocupación continúa. En los colegios, es común ver a estudiantes llevando vapers como parte de su equipaje diario. Ante esta problemática, diversas empresas están buscando alternativas para evitar que menores accedan a estos productos.
La verificación de edad ha cobrado relevancia en el ámbito tecnológico. En medio de debates sobre la restricción de acceso a redes sociales para menores de 16 años, fabricantes de vapers están considerando la implementación de sistemas de verificación de edad. Esta nueva estrategia ha sido abordada por algunas compañías de cigarrillos electrónicos, según reportes de Wired.
Una empresa llamada IKE Tech, resultado de la colaboración entre el fabricante de vapers Ispire Technology y la consultora especializada en nicotina Chemular, propone emplear biometría, blockchain y un chip BLE integrado en el cartucho para verificar la edad del usuario.
El procedimiento consiste en escanear el documento de identidad y realizar un video selfie a través de una aplicación. Estos datos se verifican mediante un servicio de identificación como Clear o ID.me, y si la verificación es exitosa, el vaper se desbloquea vía Bluetooth. Para mantenerlo activo, el teléfono utilizado en la identificación debe permanecer cerca del vaper. Según pruebas realizadas, el sistema ha demostrado una efectividad del 100%.
La necesidad de implementar estos sistemas de verificación surge como respuesta a las regulaciones. La FDA emitió un borrador a principios de mes alertando sobre los riesgos de los cigarrillos electrónicos con sabores para jóvenes. Aunque actualmente son solo pautas y no obligaciones, las empresas ya están tomando medidas preventivas.
A pesar de las buenas intenciones detrás de estos sistemas, existen dudas sobre su efectividad. Stanton Glantz, director del Centro de Investigación y Educación para el Control del Tabaco, cuestiona su funcionamiento y afirma que «toda solución técnica tiene una forma de evadirse». Además, una vez activado el vaper, el sistema no controla quién lo utiliza, lo que podría permitir que un adulto lo active y luego lo utilice un menor.
La falta de regulaciones específicas ha permitido que los vapers sean accesibles para los jóvenes, lo que ha motivado la propuesta de una nueva ley antitabaco que equipare los vapers al tabaco en términos de regulación. Se espera que esta medida, que incluye la prohibición del consumo para menores de 18 años, entre en vigor este año.
Organizaciones como la OMS y la AECC han alertado sobre la comercialización de vapers en diversos sabores y diseños atractivos para jóvenes, lo que junto con la falta de legislación específica, ha facilitado su acceso. Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias de 2025, el 50% de los jóvenes entre 14 y 18 años admitió haber probado el vapeo y el 27% lo había hecho recientemente.
A pesar de los esfuerzos por regular el acceso de menores a los vapers, la preocupación por la salud persiste, ya que estos dispositivos son perjudiciales incluso sin nicotina. Estudios han demostrado que al vapear, los pulmones se exponen a una variedad de productos químicos, lo que plantea interrogantes sobre si reemplazar un mal por otro es la solución adecuada.
Source: www.xataka.com