Omar Martí, uno de los más cotizados escenógrafos

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Omar Martí.

El publicista Omar Martí era un adolescente cuando su padre, el hoy fenecido humorista y productor de televisión Luisito Martí, le entregó la tarea de trabajar en el diseño de una escenografía para un espectáculo que realizó en Santiago.

Esa fue una gran prueba de fuego y a su vez un reconocimiento al talento que mostró desde niño, gracias a la influencia que tuvo de su madre, quien era diseñadora de interiores.

Martí es hoy uno de los más cotizados escenógrafos con que cuenta el país. Ha mostrado su creatividad en los principales programas y canales de televisión, así como espectáculos.

El reality show The Voice Dominicana que se difunde por Telesistema ha sido su más reciente reto. La majestuosa escenografía que acoge a conductores y talentos evidencia su crecimiento profesional.

“Me siento muy contento de poder haber sacado un producto que ha gustado, pero también de decirle al mundo que como país podemos involucrarnos en un proyecto internacional de tanto valor. La Voz se ha producido en muchos países y siempre se ha destacado por contar con un escenario lujoso, creo que la República Dominicana ha hecho su aporte en ese sentido, y eso nos hace sentir muy satisfechos”, reflexionó.

Confianza

Martí reconoce que la conexión con los ejecutivos de la franquicia y la confianza que depositaron en él fue vital. Le dieron libertad para desarrollar sus ideas, siempre tomando en cuenta que fuese funcional y hermoso.

“Logramos una conexión de producción y realización escenográfica que nos permitió captar sus necesidades, para luego empezar a volar a nivel de ideas”, explica.

Sus pasos en la industria

Su padre Luisito Martí, músico, actor y productor de televisión, dejó una marca en la familia: el arte.

Omar no sabía lo que era una escenografía cuando ya estaba haciendo dibujos y bocetos. “Mi madre estudiaba diseño de interiores. Yo era muy bueno con los dibujos, y algunas de las tareas que le asignaban, yo las hacía y las practicaba. Yo era un niño, aún estaba en el colegio, pero me llamó la atención lo que veía en la televisión. Recuerdo que una vez en la sala vi un escenario que tenía algunos problemas, y le dije a mi padre que yo lo haría mejor, pero fue tan solo un comentario porque no podía hacerlo. El me miró y me dijo que estaba seguro de que lo haría mejor… eso me marcó”, comentó.

Luisito Martí trabajó en el cuadro de comedias de El Show del Mediodía. Cuando notó que su hijo tenía capacidad para colaborar con él, le pedía bocetos para las comedias. “Yo le hacía el dibujo y los encargados de la tramoya los hacían. De esa forma comencé a involucrarme en la escenografía, hasta que fui a la universidad en donde me gradué de publicidad”, resaltó.

Ejercitó su creatividad en los programas de su padre, donde había que hacer un set rápido. Eso lo ayudó bastante hasta convertirse en lo que es hoy.

Fue en “Humor fuera de serio”, el espectáculo que produjo su padre, cuando debutó profesionalmente en la escenografía. “Yo me estaba graduando del colegio y recuerdo que tuve que venir de Santiago, luego del show, para la graduación de bachillerato. Y esa producción se llevó el premio de espectáculo del año”, dijo.

Claves

Para ser incluido en la lista reducida de escenógrafos con los que cuenta el país para trabajos en la televisión o espectáculo, entre las claves figuran: la capacitación, entrega y responsabilidad en las tareas que se encaran.

“Siempre trato de hacer un buen papel y aportar todo a los proyectos. Pienso que el país ha avanzado mucho en la materia, a pesar de que se pueden ver algunas debilidades en canales, espectáculos o programas de televisión. Y eso se debe, de alguna manera, a la gran cantidad de medios que tenemos porque no todos tienen la cantidad de dinero para invertir recursos necesarios para montar buenas escenografías”.

El creativo reconoció que muchos canales han hecho un esfuerzo por mejorar la escenografía para darle al público un trabajo de mejor calidad.