
Cuando Angelique Kerber se apuntó el primer set de su duelo de cuartos de final de Wimbledon, el público respondió con vítores que retumbaron con el techo cerrado de la Cancha 1.
¿La reacción de Kerber? La alemana respondió como si nada, caminando hacia al costado de la pista con la mirada seria. Nada de gritos, brincos o apretar los puños. A diferencia de las otras mujeres que alcanzaron las semifinales en el All England Club, esto no es nuevo para ella.
Dueña de tres títulos de Grand Slam, incluyendo el Wimbledon en 2018, Kerber alcanzó el martes la penúltima ronda del grande en césped gracias a su reflejos para desplazarse en la superficie, imponiéndose 6-2, 6-3 ante la checa Karolina Muchova.
“La verdad es que yo disfruto cada momento aquí”, dijo Kerber al dirigirse al público en el primer día de capacidad al 100% en los dos principales estadios tras el levantamiento de las restricciones por la pandemia. “Estoy súper contenta de volver a las semifinales”.